Santiago 29 Abr. (ATON) -
Pasaron de representar el 50% del total en 2020 al 76% en 2025, consolidándose como la principal categoría de enfermedad profesional en el país, por sobre las musculoesqueléticas (12%) y las audiológicas (4%).
En el contexto de la conmemoración del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, impulsado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) dio a conocer el balance anual de accidentabilidad y enfermedades profesionales correspondiente a 2025.
En la instancia, la superintendenta (s) de Seguridad Social, Patricia Soto, destacó los avances en la reducción de accidentes laborales, pero advirtió sobre un cambio relevante en la naturaleza de los riesgos que afectan a las y los trabajadores.
Durante 2025, el Seguro Social de la Ley N°16.744 -administrado por las mutualidades de empleadores y el Instituto de Seguridad Laboral (ISL)- protegió a 6.799.806 personas trabajadoras: un 44% mujeres y un 55% hombres. Esta cifra representa el 72% de la fuerza laboral ocupada del país, según el INE.
Considerando que un 7,2% de las personas mantiene más de un empleo, el sistema cubrió un total de 7,3 millones de relaciones laborales.
En este contexto, se registraron 215.144 accidentes laborales, de los cuales un 29% correspondió a accidentes de trayecto y un 71% a accidentes del trabajo, de acuerdo con los registros de las mutualidades (ACHS, IST y Mutual de Seguridad) y el ISL.
La tasa de accidentabilidad laboral -considerando sólo a las mutualidades- mantuvo su tendencia a la baja, situándose en torno a 2,4 accidentes por cada 100 relaciones laborales protegidas.
En materia de fatalidad, se registraron 225 personas fallecidas por accidentes del trabajo y 115 por accidentes de trayecto, cifras que, evidencian desafíos persistentes en materia de prevención.
ENFERMEDADES PROFESIONALES
Uno de los principales hallazgos del informe es el aumento sostenido de las enfermedades profesionales, que alcanzaron 11.272 casos en 2025 y que en 2024 fue de 10.507.
Este incremento se explica principalmente por el crecimiento de diagnósticos asociados a salud mental y factores psicosociales, que pasaron de representar el 50% del total en 2020 al 76% en 2025, consolidándose como la principal categoría de enfermedad profesional en el país, por sobre las musculoesqueléticas (12%) y las audiológicas (4%).
A ello se suma que 1 de cada 5 centros de trabajo -de un total de 20.913- presenta condiciones de riesgo psicosocial medio o alto (estado no óptimo), según los resultados del Cuestionario de Evaluación del Ambiente Laboral y Salud Mental (CEAL-SM), aplicado a más de un millón de personas trabajadoras durante 2025.