Santiago 4 Jul. (ATON) -
El fiscal regional Metropolitano Sur aseguró que la principal fortaleza de la organización criminal es su capacidad para generar y mover recursos, por lo que llamó a fortalecer la cooperación internacional y la persecución patrimonial.
La estrategia para enfrentar al Tren de Aragua debe centrarse en desmantelar su estructura económica y no solo en detener a sus integrantes. Esa fue la principal advertencia realizada por el fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros, quien sostuvo que el patrimonio y el flujo de dinero de la organización representan su principal fortaleza.
Las declaraciones se producen luego de que Colombia autorizara la extradición de dos integrantes de la banda para enfrentar a la justicia chilena, en el marco de investigaciones que lidera el Ministerio Público sobre las operaciones del grupo criminal en el país.
Barros sostuvo que la organización ha evolucionado mucho más allá de una banda dedicada a cometer delitos violentos. "Es mucho más que un grupo de gente violenta que mata, secuestra y extorsiona", afirmó según consigna radio Bio Bio.
En esa línea, explicó que el verdadero desafío es afectar la capacidad económica que sostiene a la organización. "Es una empresa criminal que busca el lucro y, mientras no seamos capaces de atacar su columna vertebral, que es su patrimonio y el dinero que fluye hacia sus líderes, no los vamos a destruir", añadió.
El fiscal, quien coordina los Equipos contra el Crimen Organizado y Homicidios de la Región Metropolitana, también encabeza la investigación por el secuestro y asesinato del exmilitar venezolano Ronald Ojeda, caso por el que durante esta semana Colombia autorizó la extradición de Dayonis Orozco Castillo, quien ya llegó a Chile, y de Larry Álvarez Núñez, considerado uno de los fundadores del Tren de Aragua y cuyo traslado se concretaría en las próximas semanas.
No obstante, Barros advirtió que uno de los principales obstáculos para avanzar en la investigación sigue siendo la falta de cooperación desde Venezuela, donde permanecen varios imputados con órdenes de captura.
"Pese a los cambios internos que hemos hecho en Chile, este problema viene desde fuera y es cada vez más complejo. Debe enfrentarse a nivel internacional, con cooperación de Perú, Bolivia, Argentina, Ecuador, Colombia y por cierto Venezuela", subrayó.
Respecto de las fuentes de financiamiento del grupo, el persecutor recordó que la denominada Operación Tokio permitió desarticular una red de lavado de activos que habría sacado de Chile cerca de 80 millones de dólares entre 2022 y 2025 mediante empresas vinculadas a criptomonedas.
A juicio del fiscal, el éxito del Tren de Aragua se explica por su capacidad para instalarse en mercados ilícitos poco explotados anteriormente en el país. "El Tren llega a Chile y encuentra una serie de mercados ilegales disponibles porque la delincuencia nacional no los estaba explotando o eran desarrollados de manera rudimentaria. En el caso de la explotación sexual aseguró el control y obtiene, según sabemos, cerca del 45% de los ingresos generados por las mujeres que trabajan bajo su estructura", detalló.
Asimismo, señaló que la organización amplió su presencia en el tráfico de drogas sintéticas, especialmente de tusi y ketamina, además de instalar prácticas de extorsión dirigidas a comerciantes y organizadores de eventos.
Barros también manifestó su preocupación por la lentitud con que el Estado detecta las operaciones financieras de estas redes criminales. "La reacción del sistema en materia de persecución y prevención de lavado de activos es muy lenta", lamentó.
Según explicó, esa demora permite que las organizaciones modifiquen constantemente sus mecanismos para ocultar recursos y mantener su funcionamiento.
"El Tren ya le tomó el ritmo al Estado, saben que tienen un año y medio o dos de ventaja antes de ser detectados por las instituciones", indicó.
El fiscal agregó que la organización también ha cambiado sus métodos para reducir la presión policial y evitar la exposición pública.
"Están empezando a enterrar los cuerpos en lugares en que no los podamos detectar, la organización se dio cuenta que si ellos brillan mucho comunicacionalmente, nosotros les vamos a poner el foco", sostuvo.
Finalmente, Barros advirtió que el país enfrenta un escenario criminal distinto al de años anteriores y que las instituciones deben adaptar sus estrategias para responder a este fenómeno.
"Chile está viviendo una transformación muy radical en la delincuencia. Vienen desafíos muy diferentes. Ya no podemos pensar en el fiscal de escritorio que solo ve flagrancia, aquí lo que tenemos que empezar a ver son fenómenos criminales", concluyó.