Santiago 22 May. (ATON) -
La ayuda entregada consiste en 12 palets, equivalente a 480 cajas de alimentos de ayuda humanitaria que corresponden a kits de 4x4, es decir, lo suficiente para alimentar a cuatro personas por cuatro días.
El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Aramayo, expresó sus agradecimientos al Gobierno de Chile por la ayuda humanitaria enviada al país altiplánico, en crisis por tres semanas de violentas protestas y bloqueos carreteros.
"Bolivia expresa su profundo agradecimiento al hermano pueblo y Gobierno de Chile por el envío de ayuda humanitaria a través de su Fuerza Aérea", expresó Aramayo en su cuenta de X.
"Este gesto solidario refleja el espíritu de hermandad y cooperación que fortalece a nuestros pueblos", añadió.
Ayer, el Gobierno de Chile, gracias al esfuerzo entre los ministerios de Relaciones Exteriores, Interior, Defensa Nacional y la Fuerza Aérea, dispuso el envío de ayuda humanitaria a Bolivia para la población que requiere insumos esenciales producto de la situación en el país.
En este contexto, llegó a La Paz un avión Hércules de la Fuerza Aérea. La ayuda entregada consiste en 12 palets, equivalente a 480 cajas de alimentos de ayuda humanitaria que corresponden a kits de 4x4, es decir, lo suficiente para alimentar a cuatro personas por cuatro días.
Chile siempre estará dispuesto a ayudar cuando algún país hermano necesite de nuestro apoyo. La cooperación fortalece nuestras relaciones y esta acción concreta es un reflejo de ello , afirmó el canciller Francisco Pérez Mackenna.
A través de un comunicado emitido el viernes 15 de mayo junto a otros países de la región, Chile manifestó su preocupación por la situación humanitaria que se vive en Bolivia y reiteró la solidaridad con el Gobierno y pueblo boliviano para que, por medio del diálogo, se puedan canalizar las diferencias, siempre en el resguardo de la institucionalidad y preservación de la paz social.
Bolivia se adentra en la tercera semana de protestas en La Paz, con la participación de sectores afiliados a la Central Obrera Boliviana y a los que se han sumado mineros y profesores, además de activistas y grupos indígenas, entre otros. De momento, al menos cuatro personas han muerto en el marco de estos disturbios.