Santiago 2 Mar. (ATON) -
La iniciativa es una de las principales promesas sociales del actual mandato y enfrenta un escenario incierto.
En la recta final de su mandato, el Presidente Gabriel Boric volvió a poner sobre la mesa una de las principales promesas sociales de su administración: la Sala Cuna Universal. El proyecto sigue sin avanzar en el Senado y su futuro legislativo es incierto.
El Mandatario anunció que el Ejecutivo hará un nuevo intento para destrabar la iniciativa. Mañana haremos un último esfuerzo por sacar adelante el proyecto de Sala Cuna, presentando la propuesta técnicamente consensuada para hacerla realidad , afirmó, subrayando que el objetivo es lograr acuerdos que permitan su aprobación antes del término del actual período presidencial.
En esa línea, Boric emplazó directamente a la oposición a facilitar la discusión. Le pido a la oposición que encarecidamente que no vea en esto un gallito con el gobierno, sino un avance para Chile, en especial para las mujeres. De ellos depende que la comisión de educación sesione para avanzar , sostuvo.
El escenario, sin embargo, es complejo. Tanto la Sala Cuna Universal como el proyecto de Financiamiento a la Educación Superior forman parte de los compromisos estructurales del programa de gobierno y enfrentan crecientes dudas sobre su viabilidad en el Congreso.
En el caso específico de la Sala Cuna, la iniciativa permanece estancada luego de que no se convocara a la Comisión de Educación del Senado a comienzos de 2026. Aunque el texto fue aprobado previamente en la Comisión de Trabajo, persisten diferencias respecto de su financiamiento y diseño, aspectos que han impedido su avance.
La falta de sesión generó un fuerte cruce político. Desde el Ejecutivo acusaron a la UDI de realizar maniobras dilatorias para frenar el debate. Las críticas apuntaron particularmente al presidente de la comisión, el senador Gustavo Sanhueza, quien postergó la votación argumentando que debía asistir a un encuentro internacional en Panamá.
Desde la oposición, en tanto, Sanhueza respondió que el Gobierno otorgó urgencia a la iniciativa dos años después de su ingreso al Senado y cuestionó los plazos y la viabilidad técnica del proyecto. Además, sectores opositores han expresado reparos sobre el impacto fiscal de la propuesta y sus efectos en el sistema de cuidados y el empleo femenino.
Con márgenes estrechos para alcanzar acuerdos, el Ejecutivo apuesta a que la última semana antes del cambio de mando permita reactivar la discusión de una reforma que el oficialismo considera clave para la participación laboral de las mujeres y el fortalecimiento del sistema de cuidados.