Publicado 06/09/2026 19:07

Cambio de hora en Chile: por qué mantener un horario único vuelve al debate

Santiago 4 de abril 2025.  Fotografias referenciales de cambio de hora dondo este finde semana los reloj se atrasaran una hora.  Javier Salvo/Aton Chile
Santiago 4 de abril 2025. Fotografias referenciales de cambio de hora dondo este finde semana los reloj se atrasaran una hora. Javier Salvo/Aton Chile - JAVIER SALVO/ATON CHILE

Santiago 7 Sep. (ATON) -

Alteraciones del sueño, efectos en el estado de ánimo y diferencias territoriales son parte de los factores que, según el académico UOH Jorge Gallardo, deberían considerarse al discutir la continuidad de los cambios de hora.

Menos del 1% de ahorro energético. Ese sería actualmente uno de los principales beneficios de una práctica que obliga a millones de personas en Chile a modificar sus relojes dos veces al año y que, al mismo tiempo, ha sido asociada a alteraciones del sueño, cambios en el estado de ánimo e incluso un aumento de determinados riesgos para la salud.

El escenario vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que reaparece cada vez que se acerca un nuevo ajuste de los relojes: ¿sigue teniendo sentido mantener el cambio de hora en Chile?

Jorge Gallardo, académico del Instituto de Ciencias de la Salud de la Universidad de O Higgins (UOH), plantea que la evidencia disponible entrega argumentos para discutir la posibilidad de mantener un mismo horario durante todo el año.

Actualmente existen investigaciones que muestran que sería preferible mantener un solo horario. Más aún si consideramos que los cambios de horario surgieron originalmente como una medida destinada al ahorro de energía eléctrica. Sin embargo, hoy los cálculos muestran que ese ahorro sería bastante reducido, llegando a menos del 1% , explica.

Para el doctor en Sociología, las consecuencias pueden ir bastante más allá del cansancio que algunas personas experimentan durante los primeros días. Entre los efectos estudiados se encuentran alteraciones del sueño, aumento de accidentes de tránsito, mayor riesgo de infarto al miocardio y cambios en el estado de ánimo.

A esto se suma que el organismo no necesariamente logra ajustarse de inmediato al nuevo horario. El período de adaptación puede extenderse durante varias semanas y, en algunos casos, incluso meses.

La verdad es que resulta paradójico que hayamos instalado esta cultura del cambio de horario y que, de alguna manera, no nos hagamos cargo de sus consecuencias , advierte Gallardo.

A su juicio, una medida que nació principalmente por razones económicas terminó convirtiéndose en una práctica habitual, pese a que el beneficio energético que buscaba conseguir sería hoy considerablemente menor.

Una misma hora para un país con realidades diferentes

El cuestionamiento no pasa únicamente por mantener o eliminar los cambios de hora. La extensa geografía chilena también abre interrogantes sobre la conveniencia de aplicar un mismo régimen a territorios que presentan importantes diferencias en sus horas de luz, condiciones climáticas y rutinas cotidianas.

Chile es un país extremadamente largo y, aun así, gran parte del territorio funciona bajo un mismo huso horario , señala Gallardo.

Para el académico, pensar el régimen horario principalmente desde las condiciones de la zona central puede dejar fuera las particularidades que enfrentan quienes viven en otras regiones. La experiencia de Magallanes, que mantiene un régimen horario diferente al de buena parte del país, muestra que es posible considerar las características territoriales al momento de tomar estas decisiones.

Las diferencias son especialmente visibles hacia el centro-sur. En regiones como Los Lagos, durante determinados períodos del año muchas personas pueden salir de sus hogares cuando todavía está oscuro y regresar nuevamente sin luz natural, enfrentando además lluvia, viento y bajas temperaturas.

Es difícil explicar que se siga pensando un régimen horario principalmente desde las condiciones de la zona central y que este se aplique de la misma manera a territorios con realidades muy distintas , sostiene.

Más allá del sueño

Los efectos sobre la salud mental también forman parte de los argumentos que, según Gallardo, deberían incorporarse con mayor fuerza a la discusión. Modificar las horas de sueño y las rutinas cotidianas puede repercutir en el bienestar de la población y no solamente provocar cansancio durante los primeros días.

Una alteración de la hora puede generar efectos sobre la salud mental de la población en general. Por lo tanto, llama la atención que el Estado no se haga cargo suficientemente de esta situación , plantea.

Desde esa perspectiva, la discusión adquiere también una dimensión territorial. Para Gallardo, establecer una política uniforme sin considerar las condiciones particulares de cada zona puede profundizar diferencias que ya existen entre quienes habitan distintos puntos del país.

Lejos de constituir solamente una discusión sobre las ventajas o desventajas de un determinado horario, esto también puede expresar una cierta cultura de la desigualdad , afirma.

Chile ya experimentó en 2015 con un horario único durante todo el año, aunque posteriormente retomó el sistema de cambios estacionales. Para el académico, una nueva discusión debería considerar no solo los efectos generales de la medida, sino también cómo impacta concretamente la vida cotidiana en distintas regiones.

Un ejemplo son los estudiantes del sur del país que deben desplazarse hacia sus establecimientos educacionales durante las primeras horas de la mañana, muchas veces en completa oscuridad y bajo condiciones climáticas adversas.

No podemos asumir que lo que ocurre con la población de la Región Metropolitana representa necesariamente lo que sucede en todo Chile , concluye Gallardo.

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