Santiago 22 Mar. (ATON) -
El rediseño busca aliviar el costo fiscal, pero podría acelerar alzas en combustibles. Desde el Congreso piden resguardar a familias y sectores más vulnerables.
El Gobierno ya definió el camino para modificar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), en medio de un escenario internacional marcado por el alza del petróleo y restricciones fiscales cada vez más estrechas.
Según lo que se ha ido configurando en los últimos días, el ajuste no requerirá tramitación legislativa, ya que se concretará mediante un decreto del Ejecutivo. Esto permitirá aplicar cambios de forma más rápida, en un contexto donde el costo del sistema se ha vuelto difícil de sostener.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, confirmó que la decisión está tomada y que el foco del Congreso estará puesto en las medidas de mitigación. En esa línea, explicó que "son proyectos en materia económica que buscan que el precio del transporte público no se vea afectado y que no se produzca un alza importante en este. O que, por ejemplo, el precio de la parafina tampoco experimente aumentos relevantes".
El rediseño del Mepco responde principalmente al alto gasto fiscal que implica su funcionamiento actual. Desde Hacienda, encabezado por el ministro Jorge Quiroz, se ha advertido que el mecanismo está generando un costo cercano a los US$200 millones semanales, en un contexto marcado por factores externos como la guerra en Medio Oriente.
Lo que se anticipa es una menor intervención del Estado en la contención de precios, lo que permitiría que las variaciones internacionales especialmente las alzas se reflejen con mayor rapidez en el mercado local.
En paralelo, el Ejecutivo prepara un paquete de proyectos que sí ingresarán al Congreso, orientados a amortiguar el impacto en los sectores más vulnerables. Entre ellos, se evalúan medidas para contener el precio de la parafina y evitar efectos en el transporte público, especialmente de cara al invierno.
Desde el oficialismo, han surgido llamados a acompañar estos cambios con resguardos claros. El diputado José Carlos Meza advirtió que cualquier ajuste no puede ir en desmedro de quienes usan el transporte público o dependen del auto para trabajar .
En tanto, desde Chile Vamos, el diputado Diego Schalper defendió la decisión, señalando que responde a un contexto excepcional derivado del escenario internacional.
Más críticas han surgido desde la oposición. El diputado Raúl Soto cuestionó el impacto del ajuste, asegurando que es la única herramienta que hoy permite contener las alzas , y advirtió que reducir su alcance podría trasladar el costo del conflicto internacional a las familias.
En esa línea, el senador Diego Ibáñez propuso abrir una instancia de diálogo técnico para abordar el tema. Si esto es un problema de Estado ( ) levantemos una mesa transversal de economistas que revise el detalle y que la toma de decisiones se realice siempre considerando el beneficio de las familias , planteó.
A la espera del anuncio oficial, uno de los principales puntos de incertidumbre sigue siendo el impacto concreto en los precios de los combustibles. Una menor intervención del Mepco podría traducirse en alzas más rápidas en bencinas y diésel, con efectos en la inflación, el transporte y el costo de vida.
En ese escenario, el desafío del Ejecutivo será equilibrar la necesidad de ajuste fiscal con la protección de los hogares, en un contexto económico que se mantiene tensionado por factores externos.