Santiago 4 Feb. (ATON) -
Las críticas del Partido Republicano contrastan con el respaldo de parlamentarios que ven la postulación como un desafío de Estado.
La decisión del gobierno de Gabriel Boric de formalizar la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de las Naciones Unidas no solo generó reacciones en la oposición, sino que también expuso diferencias al interior del sector que asumirá el poder a partir del 11 de marzo.
Uno de los cuestionamientos más duros provino del presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, quien se erigió como la voz más crítica frente a la determinación de La Moneda. El lunes calificó la postulación de la exmandataria como una candidatura que nace muerta y este martes elevó el tono al afirmar que lo que está haciendo el gobierno postulando a Michelle Bachelet es el amarre más grande de cara a la próxima administración.
En esa línea, agregó que es realmente lamentable que, hasta en estos casos, temas tan sensibles que tocan todo el arcoíris político, se haya optado por tratar de amarrar las pretensiones de quienes perdieron la elección apuntando que se hagan cargo quienes van a asumir el desafío de detener las riendas del país desde el 11 de marzo en adelante .
Sin embargo, esa postura no es compartida de manera transversal en el sector. En la Oficina del Presidente Electo se ha optado por una aproximación más cautelosa y diplomática, evitando fijar una definición antes del cambio de mando.
Esa señal fue reforzada este martes por el senador y futuro ministro de la Segpres, José García, quien tomó distancia de los cuestionamientos del Partido Republicano. El parlamentario descartó que exista una deslealtad por parte del actual gobierno y subrayó que a partir del próximo 11 de marzo, el conductor de las relaciones internacionales, de acuerdo con nuestra Constitución política, va a ser el presidente José Antonio Kast .
Por lo tanto, es legítimo que él se tome su tiempo y evalúe las posibilidades que tiene la candidatura de la expresidenta Bachelet y que tome la decisión que él considere mejor para el país. Así lo ha planteado él en reiteradas oportunidades. Y yo tengo la certeza de que es exactamente lo que él va a hacer , añadió.
El propio Kast, en el marco de su gira por Europa, respaldó esa postura. Yo asumo la presidencia y juro ante la nación el día 11 de marzo. Antes de eso, hay un gobierno que está a cargo de los destinos de la nación (...). También está a cargo de las relaciones internacionales , sostuvo.
En ese contexto, agregó que eso no quita que uno pueda valorar el trabajo que haya hecho la presidenta Bachelet tanto en Chile como en el sistema internacional, pero también requiere mirar cómo se logra la unidad para que eso resulte .
La definición de no pronunciarse antes del cambio de mando se explica, reconocen en el entorno del presidente electo, por la diversidad de miradas que conviven en la actual oposición. Aunque una parte importante del sector observa con reparos la postulación de la exmandataria, otros actores han optado por valorar su eventual llegada al máximo cargo del organismo internacional.
Entre quienes han expresado esa visión se encuentran el presidente del Senado, Manuel José Ossandón, y los senadores Francisco Chahuán, Matías Walker e Iván Moreira. Este último evitó cuestionar la decisión del Ejecutivo y señaló que lo único que puedo decir es que quien conduce la política exterior es el Presidente de la República. Y el presidente electo ha señalado que a esa pregunta va a haber una respuesta el 11 de marzo .
Moreira, además, había respaldado previamente la opción de Bachelet, afirmando que no podía existir tanta mezquindad desde el punto de vista ideológico de desaprovechar esta oportunidad que es muy importante para Chile .
Walker, en tanto, sostuvo que siempre me he manifestado a favor de que la candidatura de la Presidenta Bachelet sea asumida como un desafío de Estado. Y precisamente para trabajar en ese espíritu, creo fundamental coordinarse con el gobierno y canciller que asumen en marzo .
A ese grupo se suma el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, quien tras una reunión con Kast aseguró que sería un logro para Chile que una expresidenta de la República (...) fuera la secretaria general de la ONU, pese a que estamos en veredas distintas desde el punto de vista político .
Aunque Ossandón ha evitado pronunciarse públicamente tras el anuncio de esta semana, en su entorno insisten en que existe una buena evaluación de la candidatura y recuerdan que el titular del Senado ha planteado en reiteradas ocasiones que Bachelet debería contar con un respaldo transversal .