Santiago 2 Ene. (ATON) -
La regulación surge en un contexto marcado por el aumento de reclamos y denuncias vinculadas a hostigamiento docente, acoso académico y problemas de convivencia en campos clínicos, tras la muerte de la estudiante de terapia ocupacional Catalina Cayazaya.
La Superintendencia de Educación Superior (SES) informó que a partir del 1 de enero de 2026 entró en vigencia la nueva Norma de Carácter General sobre Sana Convivencia y Protección de la Salud Mental en Campos Clínicos, destinada a resguardar el bienestar de las y los estudiantes de carreras del área de la salud que realizan prácticas clínicas.
La norma establece obligaciones concretas para todas las instituciones de educación superior (universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica) que desarrollan prácticas clínicas en el marco de convenios asistenciales docentes, tanto en establecimientos de salud públicos como privados.
Esta regulación surge en un contexto marcado por el aumento de reclamos y denuncias vinculadas a hostigamiento docente, acoso académico y problemas de convivencia en campos clínicos, una situación que se instaló en la discusión pública tras la muerte de la estudiante de terapia ocupacional Catalina Cayazaya. Estos hechos permitieron visibilizar la alta criticidad de algunos casos y su impacto directo en la salud mental del estudiantado.
La dictación de la norma se alinea con el diagnóstico del informe Bienestar Universitario, Claves para la Convivencia y la Salud Mental , del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), que advierte que un 33% de los estudiantes universitarios enfrenta actualmente problemas de salud mental.
En su elaboración, la SES contó con la colaboración de organizaciones estudiantiles, instituciones de educación superior, asociaciones académicas y organismos públicos del sector salud, y recibió 79 observaciones durante su proceso de información pública.
La normativa será aplicable a programas del área de la salud y carreras afines, que en conjunto concentran una matrícula aproximada de 295 mil estudiantes, equivalentes al 23% del total del sistema de educación superior.
¿QUÉ ESTABLECE LA NUEVA NORMA?
Entre las principales exigencias, la norma obliga a las instituciones a garantizar protección física y psicológica a víctimas y denunciantes; asegurar investigaciones internas rápidas y con debido proceso; fortalecer la prevención mediante capacitación obligatoria del cuerpo docente clínico; disponer de canales únicos de denuncia, incluso anónimos; suscribir convenios asistenciales con cláusulas obligatorias; y reportar semestralmente a la Superintendencia las denuncias recibidas y las medidas adoptadas. Asimismo, la SES aplicará una encuesta anual sobre clima y salud mental en campos clínicos.
El superintendente de Educación Superior, José Miguel Salazar, señaló que esta norma establece un estándar de protección y acompañamiento que no existía hasta ahora y marca un énfasis en materia preventiva , agregando que permitirá avanzar hacia entornos formativos más seguros y respetuosos para quienes se forman en el área de la salud.
Por su parte, la fiscal de la SES, Daniella Maureira, valoró la positiva respuesta que han mostrado las instituciones de educación superior para avanzar en el cumplimiento de las nuevas exigencias que impone la norma.
Hemos constatado que muchas instituciones iniciaron de manera temprana procesos de capacitación dirigidos a los profesionales de la salud que ejercen docencia en campos clínicos, incorporando a su formación y experiencia asistencial herramientas y estrategias pedagógicas que fortalecen una enseñanza más efectiva, pertinente y significativa , aseguró.