Santiago 31 Ene. (ATON) -
El magistrado ordenó la liberación del niño de cinco años y su padre tras cuestionar las redadas impulsadas por el gobierno de Donald Trump.
Un fallo judicial volvió a encender el debate sobre las redadas migratorias en Estados Unidos. Este sábado, un juez federal de Texas ordenó la liberación de Liam Conejo Ramos, de 5 años y de su padre, quienes permanecían detenidos desde el pasado 20 de enero en un centro de inmigración tras ser trasladados desde Minnesota.
La resolución fue dictada por el juez Fred Biery, quien instruyó que ambos sean puestos en libertad antes del martes desde el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en la localidad de Dille, según informó el diario Express-News.
En su fallo, el magistrado fue especialmente crítico del actuar del Gobierno federal, señalando que el caso contra el menor y su padre tiene su génesis en la búsqueda mal concebida e incompetentemente implementada por el Gobierno de cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si requiere traumatizar a los niños .
Liam fue uno de los cuatro menores detenidos el 22 de enero por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en el distrito escolar de Columbia Heights, en Minnesota, en el marco de las redadas intensivas impulsadas por la administración del presidente Donald Trump. Estas operaciones han generado una fuerte controversia pública y ya se vinculan a al menos dos muertes.
En el caso del menor ecuatoriano, la detención ocurrió en la entrada de su domicilio, cuando regresaba del colegio junto a su padre. Ambos fueron trasladados posteriormente al centro de detención familiar en Texas. La situación provocó indignación a nivel nacional luego de que se difundiera una imagen del niño con un gorro azul de invierno con orejas de conejo y una mochila de Spider-Man, mientras un agente federal enmascarado aguardaba detrás de él a que su madre abriera la puerta.
Durante esta semana, un grupo de congresistas visitó el centro de detención para constatar las condiciones en que permanecen las familias retenidas. Entre ellos estuvo el legislador Joaquín Castro, quien se reunió con el padre del menor, cuya deportación también fue bloqueada por orden judicial. Tras el encuentro, Castro relató que el padre le manifestó que su hijo no ha sido él mismo desde la detención y que existe una profunda preocupación por su estado emocional.
La defensa de la familia Ramos sostuvo que tanto el padre como el niño se encuentran legalmente en Estados Unidos en el marco de una solicitud de asilo. Sin embargo, la autoridad migratoria asegura que dicho permiso habría expirado en abril pasado. Los abogados denunciaron además que las condiciones del centro de detención son inadecuadas. Según indicaron, el lugar no reúne estándares mínimos y no es apto para que las personas puedan subsistir .
El fallo judicial se suma a una serie de cuestionamientos al endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos y refuerza las críticas al impacto que estas medidas tienen sobre niños y familias migrantes.