Santiago 11 Ene. (ATON) -
Entre las reformas prioritarias, Bernardo Larraín Matte menciona tres: avanzar en la modernización del Estado, introducir cambios al régimen de empleo público y corregir el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), al que califica de disfuncional .
Bernardo Larraín Matte, presidente de Empresas CMPC y vicepresidente de Colbún, reconoce que las elecciones parlamentarias y presidenciales de fines de 2025 marcaron un punto de inflexión en la política chilena. No hay duda que el concepto del nuevo ciclo político se aplica 100% para lo que se inicia en marzo , afirma, subrayando que el país entra en una etapa distinta.
En entrevista con La Tercera, el empresario advierte que el carácter de un gobierno de emergencia no debe limitarse a medidas inmediatas, sino que debe abrir espacio a transformaciones de fondo. Para mí, el principal desafío que tiene el Presidente electo, y su partido, es que este concepto de gobierno de emergencia conjugue con igual fuerza dos palabras: gestionar y reformar , sostiene.
Según Larraín, la gestión puede corregir rumbos en plazos acotados, pero su alcance es limitado por las disfuncionalidades de ciertos marcos regulatorios e institucionales .
Por ello, insiste en que para alcanzar el potencial del país hay que meter reformas relevantes . En su visión, las crisis de seguridad, empleo y salud requieren tanto liderazgo administrativo como cambios regulatorios.
Esto es como un círculo: estamos en un punto A, llegamos a B por la vía de la gestión, y hasta ahí llegamos porque hay una restricción activa, que es ese marco institucional disfuncional. Para llegar al potencial, hay que caminar y mascar chicle , grafica.
Entre las reformas prioritarias, Larraín menciona tres: avanzar en la modernización del Estado, introducir cambios al régimen de empleo público y corregir el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), al que califica de disfuncional . También plantea la necesidad de modificar el sistema político, pues no hay ninguna reforma que se pueda acometer en el Parlamento de Chile con 20 partidos políticos .
Respecto al contexto económico, destaca que el nuevo gobierno parte con un cobre en US$6 la libra y con un sello más proempresa, más proiniciativa privada . Sin embargo, advierte que ese potencial es limitado si no se acompaña de reformas estructurales.
Chile tiene crisis relevantes en empleo, en salud, en seguridad y a los chilenos les hizo sentido ese diagnóstico y el concepto de gobierno de emergencia. Yo me quedo con ese concepto , afirma.
Larraín también se refirió a la situación de la industria del litio, cuestionando que no se haya abierto la cancha en todos los salares. Ahí tienes un ejemplo de una disfuncionalidad institucional, como es que el litio es el único mineral que no es concesible por la tozudez de seguir con este precepto de que debía desarrollarse con participación mayoritaria de empresas públicas , señala.
En el plano empresarial, reconoce que CMPC enfrentó un 2025 complejo, marcado por la caída de los precios de la celulosa a mínimos de 25 años. Sin embargo, proyecta una recuperación y defiende la decisión de avanzar en el proyecto Natureza en Brasil, una inversión de US$4.600 millones.
Lo relevante son los precios de largo plazo. Los fundamentals de la industria de la celulosa siguen presentes , asegura, destacando el potencial de crecimiento del papel tissue y de los envases derivados de la celulosa.
El ejecutivo enfatiza que la industria forestal chilena y brasileña opera con plantaciones certificadas y no toca bosque nativo, lo que considera un motivo de orgullo. La celulosa es un producto del cual tenemos que sentirnos orgullosos en Chile, de tener una industria forestal con plantaciones certificadas , afirma.
Finalmente, Larraín reflexiona sobre el rol de las empresas y su propósito. El propósito empresarial tiene que estar centrado en el cliente. ¿Qué problema le estoy resolviendo? ¿Qué necesidad le estoy satisfaciendo? Y ese es un primer precepto , explica.
A su juicio, esa centralidad debe tener como consecuencia la rentabilidad para los inversionistas: La empresa no es una entidad filantrópica, tampoco es una franquicia del Estado. Obviamente, esa solución debe ser rentable para los accionistas .