Santiago 18 Feb. (ATON) -
La medida tomada por el vecino país provocó extensas filas, malestar entre los pasajeros y críticas desde gremios del transporte.
Esperas de hasta cuatro horas denunciaron personas que se enfrentaron al nuevo sistema biométrico de Migraciones Perú en el Complejo Fronterizo Santa Rosa, principal paso terrestre entre Chile y el vecino país.
Según publicó La Estrella de Arica, la medida, que comenzó a operar a mediados de enero, exige que cada pasajero registre sus huellas dactilares y se tome una fotografía antes de ingresar a Perú.
Sin embargo, la falta de preparación y de infraestructura adecuada generó un gran colapso en el flujo de personas, especialmente en plena temporada alta.
Según relataron pasajeros, las filas se extendieron incluso hasta el sector de estacionamientos, bajo altas temperaturas y sin condiciones mínimas de resguardo.
"Había personas que se desmayaban porque estaban a todo sol y la fila era larguísima", comentaron desde el gremio de taxis Arica-Tacna.
Desde el mismo gremio acusaron la ausencia de sombra, bancas para adultos mayores, y que "no hay máquinas para comprar agua o bebidas, tampoco nada para comer. Tras largas horas de espera muchos se devolvieron", contaron.
Desde el gremio manifestaron su molestia al asegurar que el sistema fue implementado sin planificación. "Sabían que estamos en pleno verano y aun así no tomaron las medidas necesarias".
Cuentan los taxistas que el mayor problema es la lentitud del proceso, lo que genera un "cuello de botella" en los controles.
"Somos más de 400 vehículos que trabajamos entre Arica y Tacna, pero a veces no hay transporte en los terminales porque estamos varados en la frontera", señaló un conductor y explicó que hace tiempo vienen pidiendo una pista exclusiva para el transporte público, sin tener respuesta.
Eusebio Jaime Paredes, representante de la empresa de buses Tacna Arica, sostuvo que los conductores están profundamente inconformes con la situación.
"Como todo sistema nuevo, es dificultoso y estamos en temporada alta. Sabemos que viene más gente por vacaciones y no se podrán tener esos datos en otros meses del año. Aun así, esto nos perjudica como transporte", afirmó.
Y destacó que "por lo menos que haya mayor personal de Migraciones de Perú", pues denunció que mientras que para autos hay 14 o 15 personas para el gremio hay solo 2 o 3.
Pese a las críticas, desde el sector reconocen que el sistema biométrico es una medida necesaria, aunque insisten en que su implementación debió ser gradual y con mayor planificación. "Sabemos que es algo que debía hacerse tarde o temprano, pero pedimos paciencia", concluyó Paredes.