Santiago 28 Ene. (ATON) -
Las ventas presenciales minoristas de la Región Metropolitana tuvieron en diciembre un alza de 1,0% real anual, cerrando el 2025 con un crecimiento del 1,5%, por debajo del 7,4% marcado en 2024, según datos de la Cámara Nacional de Comercio.
Las ventas presenciales minoristas de la Región Metropolitana tuvieron en diciembre un alza de 1,0% real anual, cerrando el 2025 con un crecimiento del 1,5%, por debajo del 7,4% marcado en 2024, según datos de la Cámara Nacional de Comercio.
La gerente de Estudios de la CNC, Bernardita Silva, señaló que si bien el cuarto trimestre fue el de mejor desempeño del año, con un avance de 2,6%, la tendencia general sigue dando cuenta de una recuperación acotada, con un consumo que se mantiene contenido y sin señales claras de una aceleración sostenida .
Asimismo, explicó que ha tendido a moderar las tasas de crecimiento anual observadas en varios meses del año pasado y explica parte de la desaceleración observada pese a un mejor desempeño macro .
A esto se sumó, el cierre del comercio el domingo de la elección presidencial, en la antesala de Navidad, lo que limitó la operación del sector en uno de los fines de semana más relevantes para las ventas, afectando el resultado del mes en términos anuales .
En materia de expectativas, la gerente de Estudios de la CNC afirmó que existe una menor incertidumbre macro respecto a años previos, todavía no se consolida un escenario de mayor holgura financiera en los hogares, lo que sigue limitando la expansión del consumo, especialmente en bienes durables y de mayor valor .
A ello se suma un mercado laboral que muestra una recuperación lenta, con un crecimiento acotado del empleo formal y una elevada presencia de informalidad, factores que restringen el ingreso disponible de los hogares , añadió.
En cuanto a las expectativas para este año, Silva mencionó que se estima que el comercio minorista presencial podría crecer en torno a 2% 3% real durante 2026, en línea con un proceso de recuperación gradual del consumo .
Y que el principal desafío para el comercio hacia adelante será consolidar una recuperación basada en una demanda interna más sólida y estructural, apoyada en mejoras del empleo, mayor estabilidad macroeconómica y una recuperación gradual, pero efectiva de la situación financiera de los hogares, más que en impulsos transitorios .