(Foto de ARCHIVO) El presidente de Kosovo, Hashim Thaci, comparece ante la prensa REMITIDA / HANDOUT por TWITTER HASHIM THAÇI Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y - TWITTER HASHIM THAÇI
Santiago 16 Sep. (ATON) -
El Tribunal Especial para Kosovo lo declaró culpable de crímenes de guerra por asesinatos, torturas y detenciones ilegales durante el conflicto de 1998-1999. Otros tres exdirigentes del ELK también fueron condenados.
El Tribunal Especial para Kosovo (TEK) condenó este miércoles a 25 años de cárcel al expresidente de Kosovo Hashim Thaci tras declararle culpable de crímenes de guerra, incluido asesinato, tortura y detención ilegal, en el marco del conflicto en el territorio entre 1998 y 1999.
La corte indicó que tanto Thaci, quien lideró durante la guerra el escuadrón paramilitar albanokosovar del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), como los otros tres acusados -Kadri Veseli, Rexhep Selimi y Jakup Krasniqi, altos cargos del grupo-, son culpables de crímenes de guerra por la detención arbitraria de 385 personas, los "tratamientos crueles" contra 49, torturas contra 303, y el asesinato de 96 individuos.
Sin embargo, absolvió a los acusados de crímenes contra la humanidad al considerar que la Fiscalía no ha logrado demostrar más allá de toda duda que hubiera un ataque sistemático contra la población civil. Además, fueron absueltos de otros incidentes específicos en los que fueron acusados de crímenes de guerra.
El TEK indicó que Thaci fue condenado a 25 años de cárcel, la misma pena que le fue impuesta a Krasniqi, mientras que Veseli y Selimi han recibido sentencias a 18 y trece años de prisión, respectivamente. En todos los casos se tendrá en cuenta el tiempo que han pasado en prisión a la espera de juicio.
Los jueces determinaron así que todos ellos "contribuyeron de forma significativa" al objetivo de atacar a personas percibidas como opositoras a los objetivos políticos y militares del ELK, incluidos ciudadanos albanokosovares vinculados a otras fuerzas políticas o militares o asociadas con las autoridades serbias, así como integrantes de minorías como los romaníes o los serbios.
Las acciones contra estas personas incluyeron asesinatos, arrestos irregulares, malos tratos, abusos, intimidaciones o acosos, según el tribunal, que recalcó que "la inmensa mayoría de ellas eran civiles inocentes".
En el caso concreto de Thaci, la corte concluyó que, como jefe del ELK fue "clave" en la "formulación y ejecución común que conllevaba establecer centros de detención, identificar a personas percibidas como opositoras al ELK, detenerlas y, de ser necesario, asesinarlas".
En esta línea, resaltó que el expresidente kosovar participó personalmente en diversos delitos, entre ellos la detención, arresto arbitrario e interrogatorio de trece parlamentarios, así como la detención y asesinato de Behadjin Allaqi, un destacado líder del movimiento independentista y miembro del Ejército de Liberación de Kosovo que sigue en paradero desconocido.
El TEK recalcó, además, que Thaci difundió información falsa sobre los detenidos y las víctimas de los delitos cometidos por miembros del ELK, ofreció garantías falsas en nombre del ELK sobre el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario y contribuyó a una política de impunidad respecto a los autores de delitos contra los opositores.
El ELK luchó contra las tropas serbias para conseguir la independencia de la provincia, de población mayoritariamente albanesa. La independencia, declarada de forma unilateral en 2008 -sin que desde entonces haya sido reconocida por diversos países- se consiguió finalmente con la ayuda de la OTAN, que lanzó una campaña de bombardeos contra Serbia en 1999, sin autorización previa del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El primer ministro de Kosovo, Albin Kurti, criticó duramente el fallo, que tachó como una "parodia de la justicia", y anunció que empleará los medios al alcance del Gobierno para apoyar a los acusados a la hora de recurrirlo.
En un extenso mensaje en sus redes sociales, criticó que el tribunal no se haya pronunciado sobre la "legimitidad o justicia" de lo que ha denominado como "guerra de liberación" de Kosovo, y que, en cambio, sí lo haya hecho sobre cargos de crímenes de guerra, conclusiones que tachó de "injustas y ofensivas".
El dirigente kosovar recalcó que "la grave injusticia de los cargos de la Fiscalía ha sido señalada (...) por figuras internacionales de renombre que presenciaron el conflicto de primera mano y testificaron ante el tribunal", si bien no ha dado nombres, al tiempo que defendió que el ELK fue un "baluarte contra la brutal represión ejercida contra los albaneses".
En este sentido, cargó contra las autoridades serbias, de las que aseguró que "durante más de un siglo (...) tuvieron como objetivo la eliminación de la etnia albanesa", por lo que aseguró en que "la resistencia en una cuestión de supervivencia".
Mientras, el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, manifestó su descontento con la sentencia, que debe recibirse con "ningún tipo de euforia", criticando que los jueces hayan absuelto a los acusados de crímenes contra la humanidad.
En una rueda de prensa recogida por la cadena RTRS, denunció que el veredicto no haga referencia a "los crímenes cometidos contra los serbios después del 20 de junio de 1999", lamentando que "algunos de ellos son los crímenes más graves que cabe imaginar".
Con todo, aseguró que la prioridad de Serbia es preservar la paz y la estabilidad. "Se ha cometido una gran injusticia (...) Sin embargo, la solución para el futuro reside en la conversación, una mayor comprensión y el diálogo con todos", afirmó.