Santiago 12 Mar. (ATON) -
El oficialismo cuenta con un techo de 76 votos, pero podría aspirar a 78, lo que le alcanza para aprobar normas de quorum, pero no paa aprobar una iniciativa como una reforma política.
Sin mayorías vigorosas espera el nuevo Congreso al Presidente José Antonio Kast para la tramitación de sus proyectos.
Según consigna El Mercurio, el hecho de no contar con amplios respaldos es una constante, tal como ha sido después de la aprobación de la reforma política de Michelle Bachelet para instaurar un sistema electoral proporcional moderado.
En la práctica, el ahora oficialismo cuenta con 76 votos a su favor en la Cámara; pero si se extrapola a lo sucedido con la votación de la presidencia de los diputados, totaliza 78, los justos para conformar una mayoría para aprobar proyectos de quorum, pero no para avanzar con reformas constitucionales, las que requieren de 4/7.
Fueron dos apoyos llegados desde otros sectores de Jaime Mulet (FRVS) y Felipe Camaño (DC) los que permitieron a la derecha imponer la opción de Jorge Alessandri (UDI) en la testera de la Cámara de Diputados.
Como cuestionó Pamela Jiles (PDG), contendora que perdió ante Alessandri, el Gobierno estaría condenado al pirquineo de votos, lo que se torna riesgoso, pues cada tramitación obligaría a las autoridades a un elevado desgaste y sobreexposición.
En el Senado, en tanto, la realidad es parecida a la que ofrecen los diputados, pues existe un empate prácticamente a 25 votos, siendo que la diferencia por un voto la podría hacer el independiente Karim Bianchi. De todas maneras, el bloque del nuevo oficialismo logró ganar ayer la presidencia del Senado, con Paulina Núñez (RN), en 2026.
De las primeras iniciativas para poner en tramitación por parte de Kast, contarían el proyecto sobre sistema político, del que hay dos, una propuesta de los senadores que requiere más votos que otra que es un mensaje presidencial de Gabriel Boric. El trámite de ambas propuestas supondrá una cuesta arriba, al no tener mayorías.
Lo ajustado de las opciones para la recién asumida Segpres describe lo que podría ser el timing legislativo del Gobierno: con pocos proyectos a tramitar y más decretos, para así evitar bochornos en el Congreso.