Santiago 28 Jul. (ATON) -
La casa de estudios no acreditó la recuperación efectiva de estos fondos públicos, asociados a programas de perfeccionamiento académico para profesores y mantuvo débiles procesos de control. La Contraloría formuló un reparo e instruyó un sumario.
Una auditoría y examen de cuentas realizados por la Contraloría a la Universidad del Biobío (UBB) detectaron deficiencias en la recuperación de recursos públicos asociados a becas por más de $4.200 millones entregados, entre 2017 y 2024, a académicos beneficiarios de programas de perfeccionamiento que, posteriormente, no cumplieron con todas las exigencias académicas comprometidas.
Según el organismo fiscalizador, la casa de estudios no realizó oportunamente gestiones de cobro respecto de $2.019 millones, ya que se realizaron con posterioridad a la emisión del preinforme de la CGR, sin que a la fecha de emisión del informe final se haya acreditado su reintegro.
En un sentido similar, si bien previo a la realización de la auditoria la universidad sí había iniciado acciones judiciales para recuperar otros $2.192 millones, no acreditó la efectiva restitución de esos recursos.
Del total observado, aún persisten $308.501.921 respecto de los cuales no se ejercieron oportunamente acciones judiciales de cobro, situación que derivó en la prescripción de las causas y comprometiendo su recuperación.
La Contraloría Regional del Biobío también comprobó que una parte importante de las causas examinadas presenta prolongados períodos de inactividad procesal y que varias habrían concluido sin resultados favorables para la institución.
Los antecedentes recopilados evidencian debilidades en los mecanismos de control, monitoreo y seguimiento de los procesos judiciales originados por ceses de patrocinio institucional.
Lo anterior resulta especialmente relevante considerando que, tras el término del contrato de cobranza externa en junio de 2020, la universidad no acreditó la adopción de medidas que garantizaran la continuidad y efectividad de las acciones destinadas a recuperar los recursos comprometidos.
La auditoría también detectó deficiencias en los registros contables de la institución. Por ejemplo, al 31 de diciembre de 2024, la UBB no mantenía registrados en su contabilidad $1.452.058.484 correspondientes a deudas derivadas de ceses de patrocinio -acto con el cual la universidad revoca el respaldo a un académico para un proyecto- ya decretados, además de $88.596.051 asociados a ceses de patrocinio que aún no habían sido formalizados mediante los actos administrativos respectivos.
Asimismo, el organismo constató una excesiva demora en la emisión de los decretos universitarios que formalizan el cese de patrocinio institucional.
En algunos casos, transcurrieron más de 10 años entre los acuerdos adoptados por el Comité de Perfeccionamiento Académico y la dictación de los actos administrativos por parte de la autoridad universitaria, retrasando el inicio de las acciones de cobro contra los deudores.
Finalmente, se verificaron debilidades en el control de los pagarés asociados al programa de perfeccionamiento académico, debido a la inexistencia de un registro consolidado. Por ello, la Contraloría solicitó a la entidad implementar el instructivo informado sobre esta materia y elaborar un catastro consolidado de dichos documentos.
Como resultado de los hallazgos, la Contraloría procederá a formular el reparo correspondiente por la eventual responsabilidad civil que podría recaer sobre los funcionarios que omitieron ejercer oportunamente las acciones de cobro.
Además, instruyó a la Universidad del Biobío iniciar un sumario administrativo para determinar las eventuales responsabilidades derivadas de los hechos observados, debiendo remitir a la Contraloría el acto que disponga su inicio dentro de un plazo de 15 días hábiles.
Junto con ello, el organismo fiscalizador requirió a la casa de estudios fortalecer sus mecanismos de control, monitoreo y seguimiento tanto de los procesos de perfeccionamiento académico como de la recuperación de recursos públicos, con el fin de evitar la reiteración de las deficiencias detectadas.