Santiago 7 Jun. (ATON) -
El exministro sostuvo que la iniciativa anunciada por el Gobierno podría generar efectos estigmatizadores y abrir debates constitucionales sobre la pérdida de beneficios sociales.
El exministro de Justicia, Luis Cordero, manifestó sus reparos a la propuesta del Gobierno de crear un Registro Nacional de Vándalos e Incivilidades, una de las medidas anunciadas por el Presidente José Antonio Kast durante su última Cuenta Pública.
En entrevista con Mesa Central de Canal 13, el abogado sostuvo que aún es necesario conocer el contenido definitivo del proyecto antes de emitir una evaluación concluyente, aunque advirtió que la propuesta presenta elementos que generan preocupación.
En ese contexto, afirmó que "es efectista en la manera como está planteada hasta ahora", agregando que la iniciativa podría derivar en situaciones de estigmatización y abrir discusiones de carácter constitucional.
A juicio de Cordero, uno de los principales riesgos radica en que el registro termine agrupando conductas de distinta gravedad bajo una misma categoría, mezclando delitos, faltas penales e infracciones administrativas.
El exsecretario de Estado también cuestionó las eventuales consecuencias que podría tener la inscripción en este registro si ello implica restricciones o pérdida de beneficios sociales. En ese sentido, señaló que "si hay una persona que es titular de beneficios en la actualidad y alguien pretendiera aplicarlos retroactivamente, tendríamos un problema muy severo también".
Pese a sus observaciones, reconoció que las incivilidades constituyen una preocupación relevante para la ciudadanía. Según explicó, "las personas habitualmente (...) no tienen una experiencia cotidiana con el delito violento, sí la tienen con las incivilidades, porque las incivilidades las ven desde su ventana".
Sin embargo, planteó que la respuesta del Estado debería enfocarse en mejorar la eficacia de las sanciones más que en aumentar su severidad. A su juicio, los municipios podrían asumir un papel más activo en la prevención y sanción de estas conductas, especialmente cuando se trata de infracciones de menor entidad.
Durante la entrevista también abordó la investigación conocida como Operación Tokio, vinculada al presunto lavado de activos del Tren de Aragua. En ese marco, defendió la necesidad de fortalecer las herramientas de inteligencia económica y avanzar en mecanismos que permitan detectar de manera más eficiente operaciones financieras sospechosas.
Respecto del debate sobre el secreto bancario, sostuvo que "Chile es una excepción en el mundo respecto de la fortaleza que tiene el secreto bancario. Y eso que puede ser un activo de privacidad, es un riesgo en términos más sistémicos".
Para Cordero, la discusión actual debe centrarse en dotar al Estado de mejores herramientas para enfrentar delitos complejos y fortalecer la capacidad de fiscalización financiera frente a fenómenos asociados al crimen organizado.