Santiago 31 Mar. (ATON) -
Cerca de 430 mil hogares registrarían un alza de entre 10% y 20% en sus cuentas de la luz en julio, mes que determinó la Superintendencia de Combustibles y Electricidad (SEC) para comenzar a pagar la deuda con las empresas distribuidoras que se arrastra desde la pandemia.
Cerca de 430 mil hogares registrarían un alza de entre 10% y 20% en sus cuentas de la luz en julio, mes que determinó la Superintendencia de Combustibles y Electricidad (SEC) para comenzar a pagar la deuda con las empresas distribuidoras que se arrastra desde la pandemia.
La información obtenida vía Transparencia aparece hoy en El Mercurio, que también consigna que es la cifra que maneja la SEC, encargada de calcular la variación en las tarifas sobre la base de una serie de parámetros.
Una de esas variables corresponde al pago de una deuda con las empresas de distribución. De hecho, se debía pagar en abril, aunque al final no ocurrirá el próximo mes.
La misma SEC, aludiendo a solicitudes de parlamentarios y de la industria, informó el viernes que se postergaría el pago de la deuda y que el mecanismo será revisado en julio.
Ahora que todo quedó para julio, la SEC debe calcular cómo serían esos incrementos. El detalle proviene de una información solicitada a la SEC vía Transparencia por el académico de la Usach Humberto Verdejo.
Los datos indican también que hay cerca 1,5 millones de clientes cuya cuenta subirá entre 5% y 10%, y mismo número que recibirá una devolución, es decir, que su tarifa bajará por este concepto. Para el grueso de la población, alrededor de cuatro millones de hogares, el alza mensual de su cuenta sería de hasta 5%.
Originalmente, los incrementos debían comenzar el próximo mes. La buena noticia es que no hay alza de la cuenta de luz a partir del primero de abril y estamos trabajando para resolverlo a la brevedad posible , dijo ayer la ministra de Energía, Ximena Rincón.
No nos vamos a tomar los tres meses que nos ha dado de prórroga la superintendenta (de la SEC, Marta Cabeza), y obviamente (es) para generar el menor impacto a la ciudadanía. Las cuentas debían subir y no queremos que esta medida haga que igual suban. Por lo tanto, esa es la fórmula que estamos buscando .
La decisión de atrasar el pago de los US$ 800 millones es política y se basa en el impacto del alza de los combustibles, comenta el economista Jorge Hermann. No hay un elemento técnico que justifique postergar esto , señala.