Santiago 29 Abr. (ATON) -
El 2025, en el total anual, los despido por necesidad de las empresas sumaron 498 mil, el mayor nivel desde los 680 mil registrados en todo 2020.
Un informe de la Dirección del Trabajo sobre despidos por necesidad de la empresa mostró que en febrero se registraron 31.992 casos, un 4% menos que en igual mes de 2025.
Según La Tercera, con esta cifra se completan dos meses consecutivos de bajas, ya que en enero la caída anual fue de 17,5%, con un total de 42.657 despidos.
Así, en suma, entre enero y febrero de este año se acumulan 74.649 despidos por esta causa, lo que representa una baja de 11% si se compara con el mismo período del año pasado cuando se registraron 83.908.
El 2025, en el total anual, los despido por necesidad de las empresas sumaron 498 mil, el mayor nivel desde los 680 mil registrados en todo 2020, es decir en medio de la pandemia del Covid-19.
Para los economistas, la evolución de los despidos por necesidad de la empresa es un antecedente relevante de monitorear al analizar la situación del mercado laboral, en conjunto con otros indicadores, sobre todo cuando se estudia el empleo privado asalariado.
Para los expertos está caída en los despidos por necesidad de la empresa se debe mirar con cautela, ya que no necesariamente es un cambio de tendencia.
Carmen Cifuentes, economista de Clapes- UC, planteó que, si bien los despidos por necesidades de la empresa registraron caídas interanuales tanto en enero como en febrero, esto refleja principalmente una menor intensidad en la destrucción de empleo asalariado formal privado, más que un mayor dinamismo en la creación de empleo .
En ese sentido, menciona que esta evolución puede explicarse porque una parte relevante de los ajustes de dotación ya se materializó en los años previos, en respuesta a un incremento de los costos laborales, por ello, puede que hoy exista menos margen para continuar reduciendo empleo al mismo ritmo .
Para Cifuentes, es importante ser cautos en la interpretación: dos meses de información no permiten aún identificar una tendencia clara, especialmente considerando posibles factores estacionales. Además, aún no se dispone de otros registros administrativos igualmente relevantes que permitan completar el diagnóstico .
Cristián Duarte, ex director de la Bolsa Nacional de Empleo, añade que es una buena noticia que puede significar un punto de moderación de los ajustes de dotación en el mercado laboral que fueron altos en 2025. Sin embargo, es preciso ser cauteloso y no hablar de una recuperación robusta ni de reactivación del empleo .
Para el especialista, hay que esperar el efecto de las nuevas medidas económicas sometidas a la aprobación del Congreso Nacional en las empresas y sus decisiones de incorporar más colaboradores. El mercado laboral sigue débil y si la economía repunta, este año el desempleo podría bajar al 7,9 a 8% .
Misma visión entrega Juan Bravo, director del OCEC-UDP: Aún es prematuro para hablar de un cambio de tendencia, ya que se requiere verificar que en los próximos meses se materialicen nuevas caídas .
PERSPECTIVAS
El escenario para el mercado laboral en 2026 no se anticipa una mejora sustantiva, sino que más bien, para los economistas todo indica que se mantendrá similar al 2025.
En ese contexto, para Cifuentes es esperable que el mercado laboral continúe mostrando señales de debilidad. Por un lado, la moderación en los despidos sugiere que la destrucción de empleo podría estar perdiendo intensidad en el margen. Sin embargo, esto no se ha traducido en un repunte claro en la creación de empleo, particularmente en el segmento formal privado .
Para la economista, será clave observar cómo se materializa el ajuste a la baja en las proyecciones de crecimiento e inversión, ya que ambos factores son determinantes para la generación de empleo, especialmente en el segmento formal privado. De consolidarse un escenario de menor dinamismo económico, es esperable que el mercado laboral continúe mostrando avances acotados.
Juan Bravo acota que no se vislumbran mejorías significativas en el mercado laboral en el próximo dato. Particularmente importante será la evolución del empleo asalariado formal en las mipymes, para monitorear si se modera la magnitud de la caída o no, siendo este antecedente especialmente relevante en el actual contexto en que se discuten medidas de política pública para este segmento .