Santiago 8 Feb. (ATON) -
El tribunal fijó 61 días de pena remitida y multa de 6 UTM contra Carlos Lara por sus dichos contra el gerente de la productora Bizarro, Daniel Merino.
Un fallo judicial puso término este viernes al conflicto legal que enfrentaba a dos actores relevantes de la industria de conciertos en Chile: Daniel Merino, gerente de la productora Bizarro, y Carlos Lara, director de Swing Booking & Management.
La controversia se originó en julio de 2025, cuando Lara presentó una demanda civil contra la empresa encabezada por Alfredo Alonso, productora a cargo del Festival de Viña del Mar desde 2019. En esa acción judicial, Swing acusó a Bizarro de incurrir en competencia desleal y abuso de posición dominante, sosteniendo que su participación en la organización del certamen viñamarino afectaba la libre competencia en el mercado de la música en vivo.
Según lo expuesto en la presentación, la productora habría ofrecido a artistas del festival una representación exclusiva para coordinar presentaciones en el resto del país durante el año. Asimismo, se indicó que Bizarro habría negociado directamente con músicos que mantenían contratos previos con otros promotores, mencionando entre los casos a Morat y al grupo italiano Il Volo.
En agosto, la firma respondió mediante una querella criminal por injurias graves con publicidad, interpuesta por Merino. A través de un comunicado, la empresa calificó los señalamientos como falsas y carentes de respaldo probatorio , argumentando que su difusión buscaba afectar la honra y reputación profesional del ejecutivo.
Finalmente, el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago resolvió condenar a Carlos Lara por el delito de injurias graves, imponiéndole una pena de 61 días de presidio menor en su grado mínimo y el pago de una multa de 6 UTM. No obstante, el tribunal otorgó el beneficio de remisión condicional de la pena, por lo que el condenado quedará bajo control administrativo del Centro de Reinserción Social de Gendarmería durante un año.
El fallo, además, absolvió a Lara del cargo de calumnias con publicidad, descartando esa parte de la querella presentada por la defensa de Merino.