Santiago 17 Mar. (ATON) -
Respecto a la polémica sobre la caja fiscal, Larraín explicó que el repunte en enero se debió a un endeudamiento de US$4.000 millones , lo que considera una señal de alerta.
El exministro de Hacienda, Felipe Larraín, analizó la compleja situación fiscal que enfrenta Chile, luego de que el gobierno anunciara un ajuste de gasto del 3% en cada ministerio.
En entrevista con Radio Agricultura, recordó que durante sus períodos en Hacienda debió aplicar tres recortes (2010, 2011 y 2018), equivalentes a 0,4 puntos del PIB, lo que representó cerca de US$1.200 millones en cada ocasión, acumulando alrededor de US$4.000 millones en total.
Explicó que estos ajustes no afectaban sueldos ni salarios, sino que se concentraban en partidas como compras de bienes, servicios, viajes, viáticos y renovación de automóviles, donde sí se puede ahorrar algo . Sobre el plan actual, señaló que hay espacio porque hay mal uso de fondos , citando como ejemplo el caso de las licencias médicas, aunque advirtió que no es inmediato ni fácil, a nadie le gusta que le recorten el gasto .
Respecto al estado de las cuentas públicas, Larraín fue categórico: hay un deterioro significativo en los últimos tres años . Respaldó su análisis en el Consejo Fiscal Autónomo, que ha detectado errores sistemáticos en las proyecciones de ingresos, con sobreestimaciones consecutivas. Tropecé dos veces con la misma piedra pero aquí fueron tres años seguidos , graficó, subrayando la gravedad de la situación.
También abordó la polémica sobre la caja fiscal, señalando que al 31 de diciembre había apenas US$46 millones, cuando históricamente quedaban entre US$2.000 y US$4.000 millones. Explicó que el repunte en enero se debió a un endeudamiento de US$4.000 millones , lo que considera una señal de alerta.
Recordó que el país está llegando al límite de lo que se considera un nivel prudente de deuda pública, lo que obliga a actuar con responsabilidad .
Sobre la propuesta de rebajar el impuesto corporativo, defendió la medida: Chile tiene una tasa de 27%, superior al promedio OCDE de 23. Lo que se busca es converger gradualmente, un punto por año .
Aclaró que la rebaja puede coexistir con el ajuste de gasto, siempre que se eliminen programas públicos mal evaluados y se optimice el uso de recursos. Reconoció que no será fácil , pero insistió en que es necesario revisar qué programas funcionan y cuáles no, para reasignar recursos de manera más eficiente .
Finalmente, sostuvo que es posible avanzar sin afectar derechos sociales, pero insistió en que el país enfrenta una situación que no deja otra opción que hacer ajustes responsables .
Subrayó que el gobierno tiene un doble desafío: recomponer las cuentas fiscales y, al mismo tiempo, reactivar la economía.
Para Larraín, la combinación de orden fiscal y estímulo económico es clave para enfrentar el escenario actual y recuperar la confianza en la gestión pública.