Santiago 12 Abr. (ATON) -
Tras el anuncio de la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, de rondas policiales en colegios de "mayor exposición" a la violencia escolar, diversos expertos en el tema evaluaron su efectividad.
Tras el anuncio de la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, de rondas policiales en colegios de "mayor exposición" a la violencia escolar, diversos expertos en el tema evaluaron su efectividad.
En declaraciones a El Mercurio, Daniel Johnson, director ejecutivo de la Fundación Paz Ciudadana, dijo que "puede resultar comprensible desde el punto de vista político, es cierta la preocupación ciudadana por la seguridad en los establecimientos educacionales, y el Estado tiene el deber de garantizar condiciones básicas de protección para estudiantes y docentes. En ese sentido, el esfuerzo por dotar de herramientas a las escuelas y dar una señal de resguardo es clave".
No obstante, añadió, dicho eso, la evidencia comparada es bastante consistente en mostrar que las medidas centradas exclusivamente en control, vigilancia o respuesta coercitiva tienen efectos acotados y, en algunos casos, contraproducentes si no están integradas en una estrategia más amplia de prevención .
Además, Johnson afirmó que la medida puede ser parte de la respuesta, pero difícilmente será suficiente por sí sola . Es por ello que enfatizó que el desafío estratégico, y también la oportunidad, es equilibrar la legítima preocupación por la seguridad con una política robusta de prevención basada en evidencia, que fortalezca a las escuelas desde dentro. Ahí es donde se juegan los impactos más duraderos .
Respecto de lo que ha funcionado para enfrentar el problema, el director ejecutivo de Paz Ciudadana aseveró que los programas que han demostrado reducir de manera sostenida la violencia escolar operan fortaleciendo el clima escolar, la legitimidad de la autoridad, las normas entre pares y la capacidad institucional de la escuela para anticipar y gestionar conflictos .
En tanto, Luis Toledo, exfiscal y actual director del Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado de la U. San Sebastián, valoró que el Gobierno "haya reconocido explícitamente que esto es un problema de seguridad pública y no exclusivamente educativo. Ese diagnóstico es correcto y no era evidente hace dos años. Significa que hubo un aprendizaje institucional relevante".
Sin embargo, planteó que "la respuesta anunciada opera fundamentalmente en la capa visible del problema: mayor presencia policial en el perímetro, agravamiento de penas, revisión de mochilas. Son medidas de contención superficial".
En sí, evalúa que dichas medidas son útiles para generar señales inmediatas de control, pero insuficientes si se aplican de manera aislada, porque no inciden en la estructura que produce el fenómeno .
En ese marco, Toledo ejemplificó que, desde la lógica del crimen organizado, el aumento de rondas policiales es un factor de costo operacional menor .
Por ello, el exfiscal puso el acento en que los grupos con mayor capacidad de adaptación simplemente ajustan su horario, su método o su punto de contacto. No se desarticulan por mayor visibilidad policial en la puerta de un colegio .
En contraparte, afirmó que lo que sí los afecta es la inteligencia territorial focalizada, la interrupción de sus cadenas de suministro, especialmente de armas, y la desarticulación de los vínculos entre adultos que operan desde fuera y jóvenes que actúan dentro .
Con todo, Toledo dijo que el Gobierno está en la fase correcta del diagnóstico. El desafío es que la política pública avance a la misma velocidad que lo hace el fenómeno que busca contener .
EDUCADORES
Desde el mundo educativo, las miradas son más variadas. Felipe Varela, director de Mi Derecho a Educar, expresó que en seguridad no basta con actuar, también hay que comunicar con prudencia. La acumulación de anuncios puede terminar elevando la sensación de inseguridad, incluso cuando las medidas sean razonables. Por eso conviene distinguir entre decisiones operativas, que deben adoptarse con discreción, y definiciones políticas o legislativas, que sí ameritan comunicación pública .
José Luis Velasco, presidente de la Asociación de Educadores de Chile (Aseduch), opinó que el aumento de rondas va en la línea correcta, porque los temas de seguridad deben ser enfrentados por las autoridades de seguridad, y no es rol de los colegios ni de su personal hacerlo. Son Carabineros y la PDI los que tienen personal preparado para enfrentar contingencias de seguridad .
Aunque, puntualizó, obviamente, desde los establecimientos podemos colaborar, ya sea con acciones disuasivas, como puede ser la posibilidad de revisar de mochilas, como entregando información oportuna sobre situaciones o personas que puedan constituir amenazas a los estudiantes y trabajadores de la educación .
Finalmente, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, valoró el anuncio: Esta es una buena medida, va en la línea correcta, y complementa otras que es necesario adoptar, que tendrá que hacer el Ministerio de Educación y que las tienen claras. He hablado con la ministra, con el subsecretario, y tienen muy claro el camino que hay que recorrer. No es fácil, porque esto involucra muchos recursos, pero va en la línea correcta .