Publicado 27/04/2026 16:00

Felipe Harboe: El sistema de inteligencia criminal es muy malo

Santiago 27 Abr. (ATON) -

La exautoridad criticó las investigaciones sin imputados identificados, la forma estructural en que las fiscalías abordan los delitos cometidos por el crimen organizado, sin considerar la movilidad de estos grupos, y la falta de coordinación entre estas.

Felipe Harboe, exsubsecretario del Interior y actual integrante del Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado de la USS, expuso las principales falencias del sistema penal chileno frente al avance del crimen organizado, tras la realización del primer estudio en Chile que revisa diez años de investigaciones penales del Ministerio Público.

En conversación con Radio Duna, sostuvo que, aunque este tipo de delitos no concentra la mayoría de los casos, su impacto es relevante: Las conclusiones eran bastante preocupantes. El total de delitos de crimen organizado en Chile representan cerca del 5% del total de los delitos, en números objetivos .

Definimos 74 delitos que incorporaban una especie de paquete de crimen organizado y revisamos diez años de investigaciones: homicidios, secuestros, extorsiones, tráfico de drogas, etcétera , detalló el también exsenador.

Harboe advirtió que la persecución penal muestra bajos niveles de efectividad. Del total de investigaciones, siete de cada diez no tienen una sentencia condenatoria, lo cual equivale a un 27,8 , precisó.

IMPUTADOS DESCONOCIDOS Y CALIDAD DE PRUEBAS

Harboe cuestionó la capacidad investigativa del sistema, especialmente en casos sin sospechosos identificados: En las investigaciones donde hay imputados desconocidos, la posibilidad de llegar a buen puerto es muy baja, lo cual te revela que el sistema de investigación de inteligencia criminal es muy malo. Es decir, tenemos un problema de inteligencia, de capacidad de investigar, lo que hicieron algunas personas respecto a las cuales no hubo flagrancia .

Incluso cuando sí existe un imputado, las dificultades persisten: En el caso de delitos con imputados conocidos, el problema que se produce es que, a pesar de tener a la persona identificada, las pruebas no son de buena calidad, entonces también tenemos un problema probatorio, porque claro, probar un delito de crimen organizado es más complejo que probar un lanzazo y requiere de mayor especialidad policial, mayor especialidad de la persecución penal, y adicionalmente, más preparación de los jueces para comprender este tipo de acciones , explicó.

Luego, otro elemento, es que el crimen organizado en general son delitos que se mueven en el territorio. Es decir, tal como ocurrió en el caso más conocido probablemente del Tren de Aragua, que partimos observando Arica, Antofagasta, después con ramificaciones en Santiago y Concepción, generó una división del territorio desde el punto de vista de la investigación penal , agregó.

Cuando hay fiscales regionales, no necesariamente existe colaboración y coordinación en las investigaciones. Si, por ejemplo, la fiscalía de Arica está investigando al Tren de Aragua y resulta que en esa investigación los sigue y llegan a Santiago, pero en Santiago comenten un delito y si el fiscal de Santiago no está enterado, puede que el fiscal los detenga por el delito que cometieron en Santiago y no considera toda la investigación realizada hacia atrás , complementó.

Finalmente, el exsubsecretario subrayó falencias específicas en la persecución de delitos vinculados a armamento: Hay muchas causas de armas en todo Chile en donde no se investiga el origen del arma , advirtió.

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