Santiago 29 Mar. (ATON) -
El imputado fue vinculado a diversos episodios, incluyendo mensajes, llamadas y ataques al recinto.
Una investigación que se extendió por varios meses permitió formalizar a un joven de 21 años por una serie de amenazas dirigidas a docentes y estudiantes de la sede de Inacap en Iquique, hechos que generaron preocupación en la comunidad educativa.
El imputado, quien había sido expulsado del establecimiento, fue vinculado a al menos cinco episodios ocurridos entre el año pasado y comienzos de este año, tras diligencias realizadas por la Fiscalía en conjunto con el OS-9 de Carabineros.
Durante la audiencia, el Ministerio Público solicitó la prisión preventiva, argumentando que el sujeto mantenía antecedentes previos, entre ellos una condena por amenazas en 2022 y otra por tráfico de drogas. Sin embargo, el tribunal optó por decretar medidas cautelares de menor intensidad, estableciendo arraigo nacional y la prohibición de acercarse tanto a las víctimas como al recinto educacional.
Según lo expuesto por la abogada asistente María Alejandra Jorquera, uno de los primeros hechos ocurrió en 2025, cuando el imputado interceptó a un docente en una bencinera en avenida Arturo Prat. En esa ocasión, desde un vehículo, lo intimidó exhibiendo un arma aparentemente de fuego y amenazando con dispararle.
Posteriormente, el joven continuó con amenazas a través de mensajería instantánea, dirigidas a una estudiante y su pareja, en las que advertía posibles ataques y daños graves.
La situación se agravó en octubre del año pasado, tras ser notificado de una suspensión por parte del instituto. De acuerdo con la Fiscalía, reaccionó violentamente y amenazó con atentar contra profesores y sus familias.
Días después, el establecimiento recibió llamadas desde un número asociado a su entorno. En ellas, una voz masculina aseguró estar dentro del recinto con armamento, advirtiendo que correrían balas en el instituto , lo que obligó a activar protocolos de emergencia y evacuar las dependencias.
A estos hechos se suma un episodio más reciente, ocurrido en marzo de este año, cuando el imputado fue captado por cámaras de seguridad lanzando piedras de gran tamaño contra el frontis del recinto.
Desde la Fiscalía destacaron que el trabajo investigativo permitió acreditar su participación en los distintos episodios, incluyendo el análisis de comunicaciones y registros telefónicos.
La causa continuará en desarrollo mientras se profundizan las diligencias, con el objetivo de esclarecer completamente los hechos y determinar eventuales nuevas responsabilidades.