Publicado 11/01/2026 16:20

Fuerza laboral chilena podría caer hasta 3% ante salida de migrantes venezolanos

Santiago 11 Ene. (ATON) -

Un informe del OCEC-UDP estima que si el 60% de la fuerza laboral venezolana deja el país, el empleo total podría disminuir en torno al 3%.

Un eventual cambio político en Venezuela podría tener efectos directos en el mercado laboral chileno. Así lo advierte un estudio que analiza el peso que actualmente tiene la población venezolana en el empleo nacional y las consecuencias que podría generar una migración de retorno a gran escala.

El análisis fue elaborado por el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, y parte del supuesto de que, tras la eventual salida de Nicolás Maduro del poder, una fracción relevante de los venezolanos que residen en Chile podría optar por regresar a su país de origen, considerando su alta participación en la fuerza laboral.

Según el estudio, al trimestre septiembre noviembre de 2025 la fuerza laboral venezolana alcanzó las 510.740 personas, equivalente al 5% del total nacional. Esta cifra contrasta fuertemente con lo observado ocho años antes, cuando en el mismo período de 2017 representaban apenas el 0,4%. El informe detalla que el crecimiento fue acelerado entre 2018 y 2021, estabilizándose en torno al 5% durante los últimos cuatro años. Se alcanzó un valor máximo de 5,6% en los trimestres octubre-diciembre 2022 y febrero-abril 2025. De esta manera, en los últimos 4 años el peso de la fuerza laboral venezolana ha tendido a estabilizarse en torno al 5% de la fuerza laboral total , resalta el documento elaborado por el director del OCEC-UDP, Juan Bravo.

Uno de los elementos más relevantes es la alta tasa de participación laboral de esta comunidad, que llegó al 84,5% en el trimestre analizado, superando ampliamente el promedio nacional de 61,9% y el 60,3% correspondiente a la población chilena. El informe enfatiza que esta brecha se ha mantenido de forma persistente en el tiempo.

En términos territoriales, la mayor parte de los ocupados venezolanos se concentra en la zona central del país, especialmente en la Región Metropolitana, donde reside el 68,1%. En total, el 84,5% vive entre Valparaíso, Metropolitana, O Higgins y Maule, y el 74,5% lleva cinco años o más residiendo en Chile.

El estudio también identifica una fuerte inserción en sectores como comercio, alojamiento y servicios de comida, industria manufacturera, transporte, construcción y otras actividades de servicios. Sin embargo, pese a la alta empleabilidad, el 38,8% de los trabajadores venezolanos se encuentra subempleado, cifra que duplica el promedio nacional. Al desagregar esta condición, se observa que el fenómeno responde principalmente al subempleo por calificaciones, afectando de manera desproporcionada a quienes cuentan con educación superior completa. En este grupo, el 68,3% se encuentra subempleado por calificaciones, muy por sobre el 36% del promedio general y el 32,9% de los chilenos con educación superior.

En cuanto a informalidad, el informe indica que la tasa entre trabajadores venezolanos es menor al promedio nacional. En el segmento de venezolanos el modesto aumento anual del empleo formal no logró compensar la caída del empleo informal, lo que se tradujo en una disminución del empleo de venezolanos , subraya el documento.

Respecto de los posibles efectos de una migración de retorno, el estudio plantea impactos mixtos. Uno de los principales sería la reducción de la fuerza laboral y, por ende, de la oferta de trabajo. Al respecto, Bravo explica que la magnitud de la disminución de la fuerza laboral dependerá de qué porcentaje de venezolanos decida emigrar de Chile. Si bien esta cifra es altamente incierta, existen algunos antecedentes que pueden darnos luces al respecto .

Entre esos antecedentes se encuentra la precariedad laboral. El análisis estima que el 58,7% de la fuerza laboral venezolana se encuentra en situación de exclusión o precariedad, ya sea por desempleo, subempleo o informalidad. Por ello, el economista sostiene que tomando los antecedentes anteriores es un supuesto razonable que en torno al 60% de la fuerza laboral venezolana podría emigrar de Chile en el corto plazo si la situación en Venezuela muestra una mejoría relevante .

De concretarse ese escenario, el impacto sería significativo: considerando que los venezolanos representan el 5% de la fuerza laboral total, la salida del 60% implicaría una reducción cercana al 3% de la fuerza laboral nacional, manteniéndose constantes las demás variables.

Otro efecto se observaría en el consumo. Al emigrar, se reduce esa demanda por bienes y servicios y junto con ello se reduciría la demanda por trabajo, al ser ésta una demanda derivada , puntualiza Bravo. Algunas ocupaciones podrían verse especialmente afectadas, como los conductores de motocicletas, donde el 61,1% son venezolanos, actividad estrechamente ligada al delivery. También se identifican altas participaciones en labores como limpieza de vehículos, atención en estaciones de servicio, hotelería, servicios técnicos, estética y atención en restaurantes.

No obstante, el informe también identifica posibles efectos positivos. Una menor oferta de trabajadores en estas ocupaciones podría aumentar la clientela disponible para quienes permanezcan, elevando los ingresos laborales, especialmente entre los trabajadores independientes. Además, se proyecta una eventual disminución de la tasa de subempleo, dado que este fenómeno es más prevalente en la población venezolana y afecta precisamente a quienes tendrían mayor propensión a emigrar.

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