Santiago 17 Abr. (ATON) -
Dos medidas sobre la gratuidad en la educación superior están entre los lineamientos del proyecto de ley de reconstrucción, cuyo envío al Congreso fue pospuesto por el Ejecutivo hasta la próxima semana.
Dos medidas sobre la gratuidad en la educación superior están entre los lineamientos del proyecto de ley de reconstrucción, cuyo envío al Congreso fue pospuesto por el Ejecutivo hasta la próxima semana.
Según consigna El Mercurio, una de ellas busca suspender por 4 años el ingreso de nuevas instituciones de educación superior al sistema de financiamiento institucional para la gratuidad .
Esto, justificado en que el gasto fiscal para sostener el beneficio crece año a año a tasas vertiginosas: en 2025 se destinaron más de $2,2 billones con este fin, $250 mil millones más que el año 2024, y se espera que esto continúe creciendo , de acuerdo con una minuta que el Gobierno distribuyó el miércoles.
En efecto, entre 2016 y 2024, el gasto fiscal para este beneficio aumentó en 121%, casi triplicando el alza registrada en enseñanza preescolar, básica y media.
Con todo, el año pasado no ingresó ninguna institución a gratuidad y tampoco hubo solicitudes para adscribir al beneficio, aunque en su momento se comentó que podría haber interés de la U. Andrés Bello y AIEP. Ambas instituciones descartaron aquello a este diario.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, justificó la moratoria citando el estudio de la Fiscalía Nacional Económica, que reveló que 35% de los cerca de 5 mil programas de pregrado que existen presentan retorno económico negativo, y la proporción de estudiantes que ingresa a estas carreras ha ido al alza, llegando a cerca del 40% en 2023.
Señaló que esos datos son una luz de atención, porque, a lo mejor, la gratuidad nos está sugiriendo que puede estar siendo objeto de abuso, no por los beneficiarios, no por los alumnos, sino por quienes están proveyendo el servicio .
LÍMITE DE TIEMPO
Además, el Ejecutivo también plantea poner un límite de tiempo para acceder a la gratuidad como estudiante, imposibilitando el cursar una carrera sin pagar una vez transcurridos 12 años tras el egresado del colegio.
Quiroz dijo que se puede hablar de 30 años (de edad como límite para obtener gratuidad), pero la redacción específica es 12 años después del egresado de la educación secundaria. Coincide con los 30 cuando el egreso es de 18 .
Agregó que esta medida no es una idea nuestra, fue propuesta por la Comisión Asesora para la Reforma Estructural y el Gasto Público, que convocó el ministro (Mario) Marcel el año 2025, y la hemos copiado prácticamente idéntica en este proyecto . Según dicho documento, se recomienda poner un límite de acceso al beneficio hasta los 30 años, pero en el caso de las carreras técnicas, no se considera pertinente establecer un límite de edad .
Sin embargo, en una revisión realizada por este diario de la propuesta de la Comisión, y a pesar de lo descrito por Quiroz, no se recomienda el punto de suspender el acceso al beneficio tras 12 años de egresar del colegio. El Mercurio consultó al respecto a Hacienda, pero no hubo respuesta.
La ministra de Educación, María Paz Arzola, indicó que la restricción que se va a imponer tiene que ver con el plazo desde el egreso, para poder así responder a dudas que ocurrieron durante la discusión prelegislativa, por lo tanto, se ha acogido eso, lo que no obsta es que se pueda seguir conversando durante la tramitación .
AHORRO "MODESTO"
Harald Beyer, profesor de la Escuela de Gobierno UC, sostiene que la moratoria por cuatro años me parece más razonable que la otra medida. Hay que pensar que en este período la matrícula de educación superior aún no va a comenzar a caer y los estudiantes ya saben que hay instituciones que no están en gratuidad, y a pesar de ello, las han elegido. No veo entonces que esto les afecte en demasía .
Pero el exministro de Educación agrega que la otra medida es más debatible. Es una forma distinta, pero al final equivalente de limitar la gratuidad para mayores de 30 años. Creo que, hacia futuro, eso se podría plantear, pero aún tenemos un rezago en personas que en otras circunstancias económicas habrían elegido continuar en la educación superior y no pudieron materializarlo. Los ahorros en esta medida, además, son modestos. La inmensa mayoría de esas personas que estudian no acceden a gratuidad .