Santiago 28 Feb. (ATON) -
Teherán aseguró haber disparado más de 1.200 misiles contra Israel y posiciones estadounidenses en la región, mientras Israel confirmó heridos leves en su territorio.
La escalada militar en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo este sábado, luego de que Irán anunciara una masiva ofensiva en respuesta al que calificó como el ataque extranjero más potente contra la república islámica.
La Guardia Revolucionaria informó que, tras los bombardeos ejecutados por Israel y Estados Unidos, lanzó más de 1.200 proyectiles contra territorio israelí y posiciones militares estadounidenses en la región. En un comunicado difundido por medios iraníes, señaló que Inmediatamente después del ataque israelí, se lanzaron alrededor de 1.200 misiles desde territorio iraní en respuesta .
Según la versión oficial iraní, los disparos alcanzaron bases norteamericanas en Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, y habrían provocado 200 víctimas estadounidenses entre muertos y heridos. Hasta el momento, Estados Unidos no ha confirmado esas cifras.
Desde Israel, en tanto, fuentes militares estimaron que cerca de 200 proyectiles tuvieron como objetivo su territorio. El servicio de emergencias israelí reportó al menos 89 personas con heridas leves, en su mayoría mientras buscaban resguardo durante los bombardeos.
La ofensiva previa fue denominada por Israel como operación León Rugiente , la que, según el propio Ejército, constituyó el mayor despliegue aéreo en su historia. Las fuerzas armadas israelíes cifraron en unos 200 los aviones de combate utilizados para atacar sistemas de misiles y defensa aérea iraníes en el oeste y centro del país, incluyendo Teherán.
De acuerdo con el comunicado militar, Los aviones combate lanzaron simultáneamente cientos de municiones contra unos 500 objetivos, incluyendo sistemas de defensa aérea y lanzamisiles, en varios puntos de Irán . Asimismo, sostuvieron que Los ataques a los sistemas de defensa permitieron la expansión de la superioridad aérea de la Fuerza Aérea sobre el territorio aéreo iraní y degradaron severamente las capacidades ofensivas del régimen .
Mientras se espera información detallada por parte de Washington sobre el alcance de su participación, las autoridades iraníes no han entregado un balance completo sobre daños en instalaciones estratégicas. Sus primeros reportes se centraron en víctimas civiles producto de los bombardeos, incluyendo al menos 85 niñas en una escuela primaria de Hormozgán y otras 15 personas en un gimnasio de Lamerd, en la provincia de Fars, en la costa del golfo Pérsico.
El intercambio de ataques eleva la tensión regional y abre interrogantes sobre la posibilidad de una escalada aún mayor en un conflicto que ya involucra directamente a varias potencias.