Santiago 24 Mar. (ATON) -
El Ejército de Israel confirmó este martes su responsabilidad en una serie de bombardeos contra gasolineras en Líbano, argumentando que estos lugares son propiedad del partido-milicia chiíta Hezbolá, en medio de su campaña de ataques y nueva invasión del país vecino.
El Ejército de Israel confirmó este martes su responsabilidad en una serie de bombardeos contra gasolineras en Líbano, argumentando que estos lugares son propiedad del partido-milicia chiíta Hezbolá, en medio de su campaña de ataques y nueva invasión del país vecino.
En un comunicado informó que durante las últimas 24 horas ha lanzado ataques contra gasolineras de Al Amana, a la que acusa de "estar controlada por Hezbolá" y "servir de infraestructura económica para actividades terroristas".
"Como parte de los ataques, fueron destruidas gasolineras en varias zonas de Líbano que Hezbolá usa para abastecer camiones que trasladan armas y terroristas", ha dicho, antes de resaltar que estas instalaciones "generan millones de dólares" para que el grupo "financie sus actividades".
En este sentido, ha reseñado que estos ataques "dañan de forma significativa la infraestructura de Hezbolá en Líbano", sumándose a los bombardeos contra la asociación Al Qarj al Hasán, que ofrece préstamos sin intereses en formato de microcréditos y a la que Israel vincula también con el grupo.
"Las Fuerzas de Defensa de Israel (FD) seguirán actuando con fuerza contra Hezbolá, que ha decidido sumarse a la campaña (militar) y operar bajo auspicios del régimen iraní, y no permitirán que se cause daño a los ciudadanos del Estado de Israel", ha zanjado.
Las autoridades libanesas han elevado a más de mil los muertos a causa de la oleada de bombardeos y operaciones terrestres lanzadas por Israel en respuesta al disparo de proyectiles por parte de Hezbolá en venganza por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva lanzada el 28 de febrero junto a Estados Unidos contra el país asiático.
Israel ya había lanzado durante los últimos meses decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024 argumentando que actúa contra actividades de Hezbolá y asegurando que, por ello, no viola el pacto, si bien tanto las autoridades libanesas como el grupo se han mostrado críticos con estas acciones, igualmente condenadas por Naciones Unidas.