Santiago 30 Nov. (ATON) -
Tras la tramitación del erario 2026, la directora de Presupuesto valoró los aportes parlamentarios, los cuales, a su juicio, permitieron mejorar el proyecto.
La discusión del último Presupuesto del actual gobierno se inició con tensiones, pero terminó con la aprobación del erario fiscal tres días antes del plazo final. El Ejecutivo logró mantener las proyecciones de ingresos y gastos, pese a las críticas de la oposición, imponiendo sus metas fiscales.
La directora de Presupuestos, Javiera Martínez, valoró en entrevista con La Tercera el resultado y destacó que, como en años anteriores, la negociación estuvo marcada por la polarización política. En las discusiones presupuestarias uno queda con la sensación de que el Presupuesto que salió es mejor que el que ingresó , señaló, subrayando que los aportes parlamentarios permitieron mejorar el proyecto .
El rechazo inicial en la comisión mixta fue calificado por Martínez como un mal resultado, pues dificultó el trabajo técnico. Sin embargo, en la etapa final se realizaron reasignaciones sin aumentar el marco de gasto, lo que permitió cumplir con las metas de balance fiscal estructural (-1,1% del PIB) y deuda pública (43,2% del PIB para 2026) .
El gobierno defendió la mantención del crecimiento del gasto en 1,7%, en un contexto restrictivo. Martínez explicó que se cedió en algunas áreas, como la suplementación de programas de la Junaeb y seguridad con recursos originalmente destinados a cultura . En materia de ingresos, recordó que desde 2024 se modernizaron las proyecciones fiscales con microdatos y modelos de serie de tiempo, lo que permitió ajustar las estimaciones .
La directora enfatizó que más del 90% del Presupuesto corresponde a leyes permanentes, inversión pública o intereses, lo que limita los márgenes de reducción . También descartó que recortes en el empleo público puedan generar ahorros significativos, dado que la mitad corresponde al sector salud . Este gobierno ha sido, en términos de contención de gasto, muy exitoso , afirmó, recordando que se asumieron compromisos como el financiamiento de la PGU y las deudas derivadas de la pandemia .
Martínez defendió la regla fiscal dual y el límite de deuda del 45% del PIB, definido como un parámetro conservador que asegura el pago de intereses y mantiene una ventaja competitiva frente a otros países. A su juicio, el legado fiscal del gobierno incluye avances metodológicos, mayor transparencia y la implementación de esta regla dual .
En el plano personal, reconoció que 2024 fue el año más complejo en términos fiscales y que 2023 lo fue en lo político, cuando enfrentó tensiones en el Congreso. Pese a ello, aseguró que nunca pensó en renunciar y valoró el respaldo recibido desde el equipo de Hacienda. De cara al futuro, adelantó que planea continuar sus estudios tras dejar la Dirección de Presupuestos.