Santiago 22 Jun. (ATON) -
Las declaraciones surgieron luego de que el parlamentario confirmara que votará en contra del libelo, argumentando que el país debe dejar atrás el uso recurrente de acusaciones constitucionales.
La diputada Pamela Jiles volvió a encender el debate político en torno a la acusación constitucional presentada contra el exministro Nicolás Grau, luego de cuestionar duramente a los parlamentarios de oposición que han anunciado que no respaldarán el libelo cuando sea votado en la Cámara de Diputadas y Diputados.
La parlamentaria reaccionó tras las declaraciones del diputado Diego Schalper, quien confirmó públicamente que votará en contra de la acusación y que existe un grupo de legisladores que adoptará la misma postura.
La decisión provocó una inmediata respuesta de Jiles, quien utilizó sus redes sociales para criticar a quienes, a su juicio, están facilitando la posición del Ejecutivo.
"Con estos amiguitos, el Gobierno no necesita enemigos", escribió la diputada.
Las críticas no son nuevas. Durante las últimas semanas Jiles ya había advertido sobre lo que considera una falta de convicción de algunos sectores opositores respecto de la acusación constitucional impulsada contra el exsecretario de Estado.
En esa línea, recordó declaraciones realizadas previamente en el Congreso, donde cuestionó lo que denomina la "derechita cobarde".
"La derechita cobarde llegaba a acuerdos con el socialismo democrático que es exactamente lo que va a ocurrir con esta acusación. Por supuesto que la voy a aprobar, consecuentemente con lo que ha sido mi trayectoria política", sostuvo.
La parlamentaria incluso anticipó que el proceso terminará favoreciendo a Grau debido a acuerdos políticos entre distintos sectores.
"Les puedo adelantar que la 'derechita cobarde' va a llegar a un acuerdo entre oligarquías en el Senado y este señor va a ser perdonado, por supuesto", afirmó.
Las declaraciones surgieron luego de que Schalper defendiera públicamente su postura, argumentando que el país debe avanzar hacia una etapa de mayor estabilidad política y evitar el uso reiterado de acusaciones constitucionales como herramienta de confrontación.
El diputado de Renovación Nacional señaló que forma parte de un grupo de parlamentarios que considera necesario poner límites a este tipo de mecanismos cuando no existen fundamentos suficientes para justificar su aplicación.
Además, recordó que junto al senador Luciano Cruz-Coke impulsa una reforma destinada a elevar los requisitos para la presentación de acusaciones constitucionales, con el objetivo de evitar su utilización frecuente por razones políticas.
La postura de Schalper también recibió el respaldo de Cruz-Coke, quien afirmó que las acusaciones constitucionales no deben transformarse en instrumentos de contingencia política y sostuvo que la ineptitud de una autoridad no necesariamente constituye una infracción constitucional.
Mientras tanto, la acusación contra Nicolás Grau continúa avanzando en su tramitación. Se espera que la comisión revisora despache el informe correspondiente a la Sala de la Cámara durante las próximas horas, paso previo a una votación que podría realizarse esta misma semana.
En ese escenario, las declaraciones de Pamela Jiles reflejan las diferencias que existen al interior de la oposición respecto del futuro del libelo y anticipan una discusión que promete mantenerse en el centro del debate político durante los próximos días.