Santiago 10 Abr. (ATON) -
En un mensaje en redes sociales a pocos días de la votación, el primer ministro húngaro ha señalado que el domingo está en juego no solo el gobierno, "sino el destino del país". "Ahora el peligro es que podríamos perder todo lo que hemos construido juntos", ha expuesto.
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha denunciado este viernes, a dos días de las elecciones legislativas en Hungría, una campaña extranjera para desacreditar los comicios y provocar disturbios durante la jornada electoral, tras advertir de que el "cambio es peligroso" y su partido, Fidesz, es la opción segura.
En un mensaje en redes sociales a pocos días de la votación, el primer ministro húngaro ha señalado que el domingo está en juego no solo el gobierno, "sino el destino del país". "Ahora el peligro es que podríamos perder todo lo que hemos construido juntos", ha expuesto.
"Nuestros oponentes no se detendrán ante nada para llegar al poder, están confabulándose con servicios secretos extranjeros, amenazando a nuestros seguidores con violencia y ya están denunciando fraude electoral con acusaciones fabricadas antes de las elecciones", ha afirmado el dirigente ultraconservador quien ha señalado que ya se han convocado "manifestaciones y disturbios" para la jornada electoral.
Según ha dicho se trata de un "intento organizado de cuestionar la decisión del pueblo húngaro mediante el caos, la presión y el descrédito internacional", describiendo el supuesto complot extranjero contra los comicios electorales en Hungría.
Orbán, quien lleva 16 años en el poder, ha recalcado en este punto que "no es momento para la división, la ira ni el odio", incidiendo en que el "cambio es peligroso" y que en este momento Hungría necesita "cooperación, unidad y seguridad".
Los comicios legislativos en Hungría se presentan como los más ajustados en décadas con un Orbán con las encuestas en contra y apelando al apoyo de una mayoría silenciosa ante el auge del líder opositor y exmiembro de Fidesz, Peter Magyar, cuyo partido, Tisza, sigue al frente de los sondeos.
La cita viene marcada por la posible salida del poder de Orbán en medio del apoyo brindado por parte de Estados Unidos, cuyo vicepresidente, JD Vance, viajó a Budapest esta misma semana para respaldar al candidato ultraderechista frente a lo que considera como "uno de los peores casos de injerencia extranjera", en alusión a la supuesta campaña en la Unión Europea para que caiga Orbán.