Santiago 18 Jun. (ATON) -
Personal de Carabineros de la Tenencia de Ujina detectó el transporte ilegal de las 72 mil unidades provenientes de Bolivia, durante un control carretero efectuado en la Ruta A-65.
El decomiso más importante de huevos de gallina de contrabando registrado a la fecha en la Región de Tarapacá, concretó personal de Carabineros de la Tenencia de Ujina, tras detectar el transporte ilegal de 72 mil unidades durante un control carretero efectuado en la Ruta A-65.
El procedimiento se desarrolló cuando personal policial fiscalizó un camión que transportaba la carga sin cumplir con las exigencias de trazabilidad establecidas para el ingreso de este tipo de productos al país desde Bolivia.
Por instrucción del fiscal de turno, los antecedentes y las especies incautadas fueron puestos a disposición del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) para la adopción de las medidas sanitarias correspondientes.
Junto con los huevos, se decomisaron además 1.800 litros de alcohol que no cumplían con la normativa nacional vigente, así como cinco cajas con sahumerios artesanales que totalizaron 102 kilos.
Estos últimos representan un alto riesgo fito y zoosanitario debido a que en su elaboración se utilizan semillas frescas, ramas, hierbas frescas y fecas de aves, materiales que pueden constituir una vía de ingreso y dispersión de plagas y enfermedades que afectan la agricultura, la ganadería y la biodiversidad del país.
La directora regional del SAG Tarapacá, Sue Vera, destacó la relevancia del procedimiento, señalando que este decomiso constituye el más importante realizado hasta ahora en la región en materia de huevos de gallina de contrabando. Desde enero a la fecha ya superamos las 400 mil unidades de huevos decomisadas en distintos procedimientos realizados en la región. Esta cifra refleja la magnitud del comercio ilegal que enfrentamos y la importancia de mantener controles permanentes para resguardar el patrimonio sanitario del país .
Desde el SAG reiteraron el llamado a la comunidad a no adquirir productos agropecuarios de origen desconocido o ingresados clandestinamente al país, ya que pueden constituir un riesgo sanitario significativo y afectar el estatus fito y zoosanitario que Chile ha construido durante décadas.