Santiago 7 Feb. (ATON) -
El fenómeno tensiona recursos y estrategias pedagógicas, pero también abre espacio a una educación pública más diversa.
En algunos liceos de la comuna de Santiago, la presencia de estudiantes extranjeros ya no es un fenómeno marginal. En ciertos establecimientos, incluso, alcanza niveles cercanos al total de la matrícula, configurando un nuevo escenario educativo marcado por la diversidad cultural y desafíos pedagógicos crecientes.
Según diario El Mercurio, tras el traspaso de la administración de los recintos desde la Dirección de Educación Municipal al Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Santiago Centro, la red quedó compuesta por 43 establecimientos y más de 26 mil estudiantes. De ellos, poco más de 12 mil son extranjeros y cerca de 14 mil 300 chilenos, lo que sitúa la matrícula migrante en un 44,7% del total.
Aunque en liceos emblemáticos de gran tamaño como el Instituto Nacional o el Liceo N°1 Javiera Carrera la proporción de estudiantes migrantes sigue siendo baja, con 6,6% y 7,8% respectivamente, existen otros recintos donde la realidad es muy distinta. En algunos casos, los alumnos extranjeros superan ampliamente la mitad de la matrícula y llegan incluso a bordear el 90%, como ocurre en el Liceo Darío Salas, con 76,7%, y en el Liceo Comercial Gabriel González Videla, con 92,6%.
Especialistas advierten que esta concentración responde a dinámicas territoriales más amplias. El director ejecutivo de Fundación Colunga, Arturo Celedón, explica que la situación responde a la agrupación de población migrante en comunas específicas, incluso en barrios dentro de esa comuna .
El impacto se percibe con fuerza en la vida cotidiana de las comunidades escolares. La directora ejecutiva de Educación 2020, Ingrid Olea, señala que muchos de estos estudiantes enfrentan trayectorias educativas interrumpidas, asociadas a condiciones de vida inestables, lo que se traduce en asistencia irregular y mayores brechas de aprendizaje . Añade que esto obliga a las escuelas a realizar ajustes pedagógicos permanentes, seguimiento individualizado y un trabajo intensivo con las familias, generando una sobrecarga para docentes y equipos directivos cuando no existen apoyos adicionales acordes a esa complejidad .
A ello se suma un elemento financiero. Según la especialista, los colegios que atienden a estudiantes con trayectorias más frágiles terminan recibiendo menos recursos, pese a requerir más apoyo , debido a que el financiamiento depende en gran medida de la asistencia.
Sin embargo, el fenómeno también es observado desde una perspectiva de oportunidad. El investigador del Centro de Investigación Avanzada en Educación de la Universidad de Chile, Juan Pablo Valenzuela, afirma, al mismo medio, que la llegada de estudiantes migrantes es una enorme oportunidad para la educación chilena. Por una parte, permite reemplazar la caída de escolares chilenos por el cambio demográfico, posibilitando la sustentabilidad financiera de los colegios . No obstante, advierte que es un desafío para la equidad e igualdad de oportunidades para todos los estudiantes, incluyendo diferentes desafíos para los migrantes , especialmente en grupos de origen haitiano, pues requieren un fuerte apoyo idiomático. Tarea que aún logramos con mucha dificultad .
Las autoridades educativas reconocen tanto la complejidad como el potencial del escenario actual. La directora del SLEP de Santiago Centro, Paulina Retamales, sostiene que este escenario representa un desafío relevante, pero también una oportunidad para fortalecer una educación pública diversa, inclusiva y de calidad , y adelanta que vamos a fortalecer las estrategias de apoyo a la inclusión educativa, el acompañamiento a equipos directivos y docentes en contextos de alta diversidad cultural, el refuerzo de programas de convivencia escolar e interculturalidad .
En la misma línea, el Ministerio de Educación indicó que el SLEP Santiago elabora material de difusión, orientaciones de política educativa para el sistema y material educativo para la enseñanza del español como segunda lengua , precisando que la implementación de programas específicos de apoyo psicosocial y acompañamiento corresponde a los sostenedores.
Así, la creciente presencia de estudiantes extranjeros en los liceos de Santiago redefine el mapa educativo de la comuna, instalando desafíos urgentes de inclusión, financiamiento y convivencia, pero también abriendo la puerta a una educación pública más diversa.