Santiago 23 Sep. (ATON) -
Presidente argentino acusó a la organización multilateral de "mirar para el otro lado" en la disputa con Reino Unido por el archipiélago.
El presidente de Argentina, Javier Milei, ha reivindicado este miércoles la soberanía de su país sobre las islas Malvinas, administradas por Reino Unido, y ha cuestionado la autoridad de Naciones Unidas por no "hacer valer" sus resoluciones. "No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias", ha dicho.
"Malvinas es para nosotros una causa nacional, repito, Malvinas es para nosotros una causa nacional y es también una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar", ha señalado durante la 81ª edición de la Asamblea General de la ONU, acusando a la organización multilateral de "mirar para el otro lado" en la disputa con Reino Unido por el archipiélago.
El mandatario ha criticado que nada "ha cambiado" desde que hace medio siglo la Asamblea General adoptara la resolución 3149, la primera sobre las Malvinas y que instaba a ambos países a abstenerse de adoptar medidas "unilaterales mientras la disputa permaneciera abierta".
Así, ha cargado contra las autoridades de la isla, que en la víspera anunciaron la prórroga por cinco años de las licencias sobre actividades petrolíferas en la zona, medidas que Buenos Aires "rechaza por ilegales e ilegítimas".
"Toda actuación en este sentido no autorizada por Argentina constituye un acto ilícito tanto a la luz del Derecho Internacional, incluida la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, como del Derecho Interno Argentino", ha recalcado.
"Por eso quiero plantear una pregunta, ¿de qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos, pero impotente frente a la realidad? No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias, porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde su autoridad", ha incidido Milei.
El dirigente ha criticado que "bajo esta realidad, quienes siguen las reglas no tienen recompensa alguna por hacerlo, mientras que los que incumplen no reciben la menor represalia", por lo que ha defendido que la disputa por las Malvinas no atañe exclusivamente a Buenos Aires y Londres, sino que cuestiona la capacidad de la ONU para "hacer valer sus propias resoluciones".
Milei ha defendido que las autoridades argentinas han actuado con sus herramientas disponibles para defender su soberanía sobre el citado archipiélago, en lo que ha destacado como una "defensa pacífica, práctica y efectiva".
Por otra parte, ha rechazado el uso del derecho de libre autodeterminación para los residentes en las Malvinas, habida cuenta de que es "una población implantada por la potencia ocupante sobre un territorio cuya soberanía se encuentra en disputa". "Ese principio existe para liberar a los pueblos colonizados, no para consagrar situaciones derivadas de la colonización", ha incidido.
Con todo, Milei ha invitado a las autoridades británicas a retomar "sin demora" las negociaciones para dar con una "solución pacífica" a la controversia, incluido sobre la explotación de recursos en la zona.
"Y al sector energético mundial quiero decirle algo más. Vengan, inviertan, desarróllenlas, háganlo con nosotros. Pero esta invitación tiene un límite. No seremos indiferentes frente a quienes exploten recursos bajo ocupación externa", ha zanjado.