Santiago 8 Abr. (ATON) -
De paso, criticó las versiones que intentaban instalar un trasfondo personal, que habla de una historia amorosa, en el caso.
En la comisión de Seguridad del Senado, la ministra de Seguridad Trinidad Steinert rechazó cualquier injerencia con la salida de la subdirectora de Inteligencia de la PDI, Consuelo Peña. La autoridad respaldó lo señalado previamente por el director de la institución, Eduardo Cerna, quien aseguró que la decisión fue institucional .
Steinert fue enfática: Alguna injerencia mía, no. Y quiero expresar en este momento la incomodidad que me ha generado el sentir que hay ciertas expresiones, incluso, vejatorias por parte de la comunidad y de distintos actores .
La ministra también abordó las versiones que intentaban instalar un trasfondo personal en el caso. Yo soy una madre, además, y es complejo recibir estas expresiones con intentos de una historia paralela que no ha sido , señaló, agregando que esta historia paralela desde el punto de vista, digamos, amoroso -que nunca ha sido así-, como si eso no prendió, después se intenta hacer entender a la comunidad que hay un conflicto; un complot o algo así .
Para cerrar el tema, subrayó: Tengo una trayectoria desde el 2005 como fiscal. Ahora estoy enfrentando esta crisis de seguridad con el mayor honor, y quiero que podamos realizar este trabajo con todas las instituciones que corresponden, que seamos un aporte en la construcción de un país más seguro, y eso es lo que me interesa y lo que me llama a servir al país .
La consulta fue planteada por el senador socialista Juan Luis Castro, en medio de la polémica generada por la remoción de Peña. En paralelo, Cerna había reiterado en la Cámara de Diputados que la decisión se tomó en el marco de sus atribuciones: Quiero señalar que quien toma las decisiones de la PDI es este director general, y así lo he hecho durante más de dos años que estoy a cargo de la misma , afirmó.
Más allá de la controversia, Steinert expuso la política de seguridad del gobierno de José Antonio Kast, destacando que Chile enfrenta una emergencia de seguridad que exige medidas más duras y rápidas que las tradicionales.
Entre los ejes mencionó el combate al crimen organizado, la prevención del delito, el análisis criminal, el fortalecimiento policial, el control territorial, el endurecimiento de penas y la ampliación de la infraestructura penitenciaria.
La ministra enfatizó que el objetivo es recuperar el orden público y dar respuesta al temor ciudadano con acciones concretas y coordinadas.