Santiago 7 Sep. (ATON) -
Durante 2026, el SAG programó 7.246 fiscalizaciones a nivel nacional. Hasta agosto se habían efectuado 3.939 inspecciones, equivalentes al 54% de lo programado, y cursado 245 actas de denuncia y citación por infracciones a la normativa, correspondientes al 6,2% de los controles realizados.
A pocos días de Fiestas Patrias, el ministro de Agricultura, Jaime Campos, encabezó una fiscalización en una carnicería del centro de Santiago para verificar el cumplimiento de la ley que regula aspectos como el origen, tipificación, rotulación, denominación de los cortes y exhibición de productos cárnicos.
El ministro explicó que "el tema de la trazabilidad en este, como en todos los productos es esencial, puesto que eso le da certeza al consumidor de saber qué es lo que realmente está adquiriendo. Nos interesa mucho saber cuál es el tipo de animal que ha sido sacrificado y que se está consumiendo".
"Esto nos permite también llegar a saber cuál fue el tipo de alimento o el sistema alimenticio que tuvo ese animal, el dónde fue faenado, si se han ido cumpliendo o no se han ido cumpliendo las normas de seguridad que rigen en esta materia", añadió.
Durante 2026, el SAG programó 7.246 fiscalizaciones a nivel nacional en el marco de la Ley de Carnes. Hasta agosto se habían efectuado 3.939 inspecciones, equivalentes al 54% de lo programado, y cursado 245 actas de denuncia y citación por infracciones a la normativa, correspondientes al 6,2% de los controles realizados.
La mayor proporción de denuncias se registró en las regiones Metropolitana (15%), Los Lagos (14%) y Valparaíso (13%), que en conjunto concentraron el 42% del total nacional.
Respecto de los incumplimientos detectados, un 66% estuvo asociado a establecimientos de expendio y comercialización de carne bovina; un 19% al transporte de carnes y ganado bovino; un 14% a mataderos, faenamiento para autoconsumo, plantas despostadoras y establecimientos frigoríficos; y el 1% restante a entidades certificadoras.
En los locales de expendio, los equipos fiscalizadores revisan vitrinas, cortes envasados, rótulos y cartelería, además del origen de los productos y sus registros de venta. También verifican facturas y guías de despacho que permitan acreditar la procedencia de las carnes.
Las infracciones a la Ley de Carnes pueden ser sancionadas con multas de entre 1 y 500 UTM, dependiendo de la gravedad del incumplimiento. En caso de reincidencia, el SAG puede ordenar la clausura del establecimiento.