Santiago 4 Abr. (ATON) -
Cerca de 495 mil clientes tienen deudas vencidas de 61 días o más, los que adeudan unos $291.097 millones.
La morosidad en el pago de las cuentas de agua en Chile sigue siendo muy alta y la cantidad de clientes atrasados en sus pagos se mantiene por encima de la época del estallido de octubre de 2019 y la pandemia.
Según publicó El Mercurio, citando datos de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS), en enero de 2026 la cantidad de clientes morosos por cuentas impagas de 61 días o más llegaba a 495.237, los que adeudan unos $291.097 millones.
La cantidad de clientes atrasados en los pagos fue levemente menor a los casi 498.000 de fines de 2025, que acumulaban facturas pendientes por $288.251 millones. El 70% de estos casos tenía retrasos de 181 días o más.
De todos modos, el stock de morosos se mantiene por encima de la época del estallido de octubre de 2019 y la pandemia.
Por ejemplo, a diciembre de 2018, el total de deudores era 304.765, mientras que un año después totalizó 347.398. Los niveles más altos, en tanto, se observaron en 2020 y 2021, con más de 600.000 casos.
El superintendente de Servicios Sanitarios, Jorge Rivas, admitió que no ha sido posible volver a las cifras de morosidad anteriores a la pandemia y al estallido del 2019 .
Reconoció que medidas de cobranza de las empresas, junto a diversas opciones para repactar deudas -condonación de intereses, más cuotas, entre otros-, han permitido reducir la morosidad desde el máximo observado durante la pandemia, pero pudiera haber otros factores, asociados a eventuales cambios en el comportamiento de pago de algunos usuarios .
La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios (Andess) señaló que al observar los datos de la SISS se advierte que la persistencia de esta morosidad responde de manera estructural al rezago económico que ha enfrentado el país en la etapa poscovid .
Aguas Andinas, la mayor sanitaria del país, sostuvo que desde nuestra perspectiva no existe una cultura del no pago'. El alza del costo de la vida dificulta cumplir compromisos, pero las personas intentan hacerlo .
Para Esval, en tanto, las causas de la morosidad son múltiples. Por un lado, durante la pandemia se debilitó temporalmente la cultura de pago, situación que puede reproducirse en el actual escenario económico que enfrentan muchas familias, si bien las con menos medios tienen subvenciones estatales para el pago de este servicio esencial .