Santiago 27 Abr. (ATON) -
Más de medio centenar de embarcaciones zarpó desde la isla italiana de Sicilia rumbo a la Franja de Gaza, en la que constituye la mayor movilización marítima civil coordinada de la Global Sumud Flotilla hasta la fecha, superando la enviada en 2025. (foto archivo)
Más de medio centenar de embarcaciones zarpó desde la isla italiana de Sicilia rumbo a la Franja de Gaza, en la que constituye la mayor movilización marítima civil coordinada de la Global Sumud Flotilla hasta la fecha, superando la enviada en 2025 que terminó con la interceptación por parte de Israel de los buques involucrados y con casi medio millar de activistas detenidos.
Desde el Porto Xifonio de Augusta, hasta 56 embarcaciones han soltado amarras rumbo al este, iniciando lo que la propia organización ha descrito como "una fase operativa caracterizada por una presencia constante, visibilidad internacional y crecientes repercusiones políticas".
"La flotilla parte con objetivos claros: desafiar el bloqueo ilegal israelí, impulsar la apertura de un corredor humanitario permanente e intensificar la presión internacional coordinada sobre los gobiernos y las empresas cómplices de su imposición", señala una declaración.
En su trayecto, las embarcaciones contarán con un acompañamiento internacional entre el cual destaca la presencia del barco Arctic Sunrise, de la ONG ambientalista Greenpeace, y la del buque de rescate de la ONG española Open Arms, "que navegan junto a la flota civil como parte de su ampliado marco humanitario y de seguridad".
"Su presencia constante refuerza tanto la capacidad operativa de la misión como el creciente consenso global en torno a los esfuerzos para desafiar el bloqueo ilegal israelí y garantizar un acceso humanitario seguro", ha subrayado la Global Sumud Flotilla.
Asimismo, la organización ha mantenido que "esta flotilla no es un acto aislado", sino que "forma parte de un creciente esfuerzo internacional para exponer e interrumpir los sistemas que sustentan el bloqueo, desde las rutas marítimas globales hasta las políticas estatales".
Se trata de "un acto coordinado de resistencia civil internacional en el mar", ha defendido, antes de concluir que, "cuando las instituciones fallan, la gente actúa".