Santiago 22 Mar. (ATON) -
La presidenta del Senado abordó su relación con el Ejecutivo y defendió la necesidad de acuerdos políticos.
En medio de su instalación como presidenta del Senado, Paulina Núñez ha comenzado a perfilar su rol no solo como articuladora de acuerdos, sino también como una voz con matices propios frente a decisiones clave del gobierno de José Antonio Kast.
Uno de los temas donde marcó distancia fue el debate por los indultos a exuniformados condenados por hechos ocurridos durante el estallido social, una discusión que se instaló tempranamente en la agenda del Ejecutivo.
Aunque reconoció que se trata de una atribución presidencial, la senadora planteó reparos sobre el momento político en que se abrió este debate. Podría haber esperado un poco más, a lo mejor sí , señaló, aludiendo a que la discusión se instaló cuando el Gobierno recién comenzaba su gestión.
Núñez enfatizó que, si bien los indultos forman parte de las facultades exclusivas del Presidente, su uso tiene efectos políticos relevantes y debe manejarse con cautela. En esa línea, recordó experiencias recientes donde decisiones similares generaron costos significativos para gobiernos anteriores.
Además, advirtió que este tipo de temas puede desviar el foco de las prioridades centrales del denominado gobierno de emergencia , orientado a seguridad, economía y reconstrucción. No sacamos nada con presentar grandes anuncios si la agenda la termina copando cuestiones que ni siquiera están en la mente del Presidente , afirmó, evidenciando preocupación por el impacto comunicacional y político del debate.
Pese a sus reparos, la presidenta del Senado fue clara en señalar que la discusión no resulta sorpresiva, dado que formaba parte del programa del actual Mandatario. Sin embargo, insistió en que decisiones de este tipo deben adoptarse de manera reflexiva, considerando su impacto institucional y en la opinión pública.
El debate por los indultos, de hecho, ha reactivado tensiones tanto en el oficialismo como en la oposición, al tratarse de una herramienta que históricamente ha generado controversia por su eventual efecto en la relación entre el Ejecutivo y el Poder Judicial.
En paralelo, Núñez ha buscado instalar una agenda propia desde el Senado, marcada por acuerdos transversales y énfasis en temas sociales. En ese marco, destacó la urgencia de avanzar en proyectos como la sala cuna universal, iniciativa que considera clave para mejorar la participación laboral femenina. Yo espero que sea ley en este primer semestre y que tengamos una cosa gradual , sostuvo.
Asimismo, defendió una visión amplia de la agenda de género, señalando que no debe limitarse a debates tradicionales, sino incluir materias como cuidados, empleo y seguridad con enfoque en mujeres.
Su liderazgo, respaldado por una votación transversal, refleja según plantea una apuesta por el diálogo político en un escenario fragmentado. Incluso, reivindicó su estilo de tender puentes, pese a las críticas que recibió desde sectores más duros de su propio sector. A lo mejor lo que más se me criticaba ( ) hoy es un valor agregado que pongo a disposición del gobierno , afirmó.
En ese contexto, también hizo un llamado a la oposición a actuar con responsabilidad. Espero que ellos lleguen conscientes de que al menos en el Senado debemos tener más bien un debate de ideas que trincheras ideológicas , planteó.
De esta forma, Núñez busca posicionarse como una figura clave en el equilibrio político del nuevo ciclo, combinando respaldo al Ejecutivo con señales de autonomía en temas sensibles como los indultos, donde según dejó entrever el timing y la conducción serán determinantes.