Santiago 27 Mar. (ATON) -
La autoridad regional explicó que la decisión planteada por el Ejecutivo, apuntando un déficit presupuestario, apenas representa 0,09% de la caja del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, criticó con fuerza la decisión del Gobierno de cancelar la última etapa de la ciclovía en el eje Alameda-Providencia, parte del proyecto Nueva Alameda. La autoridad calificó la medida como una mala política pública y advirtió sobre sus consecuencias sociales y urbanas.
En conversación con Radio Cooperativa, Orrego recordó que el decreto retirado por el Ejecutivo ya contaba con financiamiento y diseño, y que las dos primeras fases de la obra estaban ejecutadas.
Tenía identificación presupuestaria, el diseño estaba listo, se habían ejecutado las primeras dos etapas de esta ciclovía que redefine 49 pasos peatonales, tiene señalización, paisajismo y recuperación de pavimento. Es una obra importantísima del proyecto Nueva Alameda , explicó.
El gobernador señaló que esperaba una revisión del decreto, no su cancelación definitiva. Además, cuestionó el argumento de ahorro fiscal, indicando que el proyecto representa apenas el 0,09% del presupuesto del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Nosotros esperábamos que este retiro del decreto fuera para revisarlo, pero no para cancelarlo (...). El argumento de ahorro fiscal del Gobierno es inverosímil , cuestionó.
Orrego subrayó que la iniciativa buscaba justicia territorial en todo el eje Alameda y que detenerla a mitad de camino afecta directamente a los ciclistas del sector poniente.
Parar el proyecto a la mitad y dejar sin ciclovía de alto estándar a todos los ciclistas (...) me parece que discrimina y genera una fractura social innecesaria con un proyecto que se ha venido trabajando por más de una década , sostuvo.
El gobernador fue más allá y planteó los riesgos de seguridad que implica la paralización. Cuando tengamos el primer herido, el primer ciclista atropellado, yo me pregunto: ¿Qué van a decir las autoridades que suspendieron este proyecto? , cuestionó.
Finalmente, Orrego concluyó que la decisión del Ejecutivo envía una señal equivocada sobre la forma de construir ciudad. Es una muy mala política pública dejar obras botadas a medio andar, es una mala decisión y una mala señal también para el futuro de cómo se hace ciudad , afirmó.