Santiago 22 Jun. (ATON) -
La debacle laborista de las últimas elecciones municipales y el retorno a escena de su gran rival (y muy posiblemente sucesor) Andy Burnham han mellado de forma prácticamente irreparable la figura de Starmer. Además, Trump lo criticó por el manejo de los temas inmigración y energía.
El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, anunció este lunes su dimisión al cargo debido a los cuestionamientos internos del Partido Laborista, luego de meses de criticas y polémicas que han puesto fin a su etapa tras ganar las elecciones en julio de 2024.
"La pregunta que se plantea ahora mi partido es si soy la persona más adecuada para liderarnos de cara a las próximas elecciones generales. He escuchado la respuesta de mi grupo parlamentario a esa pregunta y la acepto de buen grado", ha expresado en un mensaje a las puertas de la sede de Gobierno en Downing Street.
Según ha dicho, todas las decisiones que ha tomado siempre han buscado "anteponer" el interés de Reino Unido. "Por eso voy a dimitir como líder del Partido Laborista", ha indicado.
"Esta mañana he hablado con Su Majestad el Rey para informarle de mi decisión", ha afirmado.
Starmer ha atravesado este fin de semana un crucial periodo de reflexión junto a familia en su residencia campestre de Chequers en medio de los rumores sobre la posibilidad de renunciar, capitulando a semanas de presiones, ministros incluidos, para que deje el cargo y allane el camino a unas primarias.
La debacle laborista de las últimas elecciones municipales y el retorno a escena de su gran rival (y muy posiblemente sucesor) Andy Burnham han mellado de forma prácticamente irreparable la figura de Starmer.
El fin de semana, el presidente estadounidense Donald Trump, en un mensaje publicado en redes sociales, dio la renuncia de Starmer como segura.
"Dimitirá como primer ministro de Reino Unido. Fracasó estrepitosamente en dos temas cruciales: inmigración y energía", ha mencionado Trump.
También mencionó los problemas bilaterales en relación a la explotación del petróleo del mar del Norte durante la guerra de Irán: el presidente de EEUU se ha pasado semanas pidiendo a Starmer que libere las perforaciones para resolver la crisis de la escasez de crudo.
"Le deseo lo mejor", ha zanjado Trump de todas formas.