Santiago 9 May. (ATON) -
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha encabezado la ceremonia que se celebra este sábado en Moscú para conmemorar el triunfo soviético contra los nazis en un Día de la Victoria marcado una vez más por la guerra de Ucrania y por su mensaje de aliento a las fuerzas rusas
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha encabezado la ceremonia que se celebra este sábado en Moscú para conmemorar el triunfo soviético contra los nazis en un Día de la Victoria marcado una vez más por la guerra de Ucrania y por su mensaje de aliento a las fuerzas rusas.
Putin, desde la tribuna, ha recordado "el heroísmo del pueblo soviético" que repelió la invasión nazi durante la II Guerra Mundial, a un coste humano descomunal que rondó, según un difícil consenso histórico, los entre 20 y 30 millones de muertos en la antigua Unión Soviética desde mayo de 1941, el comienzo de la Operación Barbarroja, hasta la firma de la capitulación alemana cuatro años después, en mayo de 1945.
Como viene haciendo desde el principio de la invasión de Ucrania, Putin ha recurrido a la historia para alentar a sus fuerzas en combate en la actualidad. "La gran hazaña de la generación victoriosa inspira a los soldados que hoy realizan operaciones militares especiales. Se enfrentan a una fuerza agresiva armada y apoyada por todo el bloque de la OTAN. Y, sin embargo, nuestros héroes siguen adelante", ha proclamado.
"Nuestros soldados sufrieron pérdidas colosales, hicieron sacrificios colosales en nombre de la libertad y la dignidad de los pueblos de Europa. Se convirtió en la personificación del coraje y la nobleza, la fortaleza y la humanidad, y se coronó con la gran gloria de una victoria monumental", ha añadido el presidente ruso.
La celebración de este año en Moscú tiene matices especiales: Putin ha decidido que la conmemoración no irá acompañada, como es tradicional, de un desfile militar. El Ministerio de Defensa en Moscú anunció la semana pasada que se celebraría sin equipo militar pesado por primera vez desde 2007. Los cadetes de las escuelas militares y las instituciones juveniles también estarán ausentes, aunque se mantiene el espectáculo aéreo.
El lunes, un dron impactó contra un edificio residencial de lujo a unos seis kilómetros del Kremlin, un ataque poco común en la capital, ya que las defensas aéreas suelen interceptar estos proyectiles antes de que lleguen al anillo central de seguridad. El viernes, Rusia sufrió un ataque masivo con drones, con ataques ucranianos que se extendieron desde el sur del país hasta los Urales, a unos 1.700 kilómetros de la frontera.
Además, la conmemoración ocurre bajo un delicado alto el fuego con Ucrania de tres días, 9, 10 y 11 de mayo, auspiciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y durante el que ocurrirá un intercambio de prisioneros: 1.000 ucranianos por 1.000 rusos.
La conmemoración en la Plaza Roja ha ocurrido sin incidentes, según ha confirmado el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, mientras que Ucrania ha bromeado con su promesa de que no atacará específicamente las coordenadas de la histórica plaza moscovita durante las conmemoraciones, antes de dar su "permiso" para que suceda el evento.