Santiago 6 Jun. (ATON) -
El hermano de Fidel Castro recibió los elogios del presidente Miguel Díaz-Canel, durante una ceremonia en el Teatro Karl Marx de La Habana donde el mandatario ha descrito al hermano de Fidel como un guía nacional en un momento que "la patria vive horas cruciales".
El expresidente de Cuba Raúl Castro asistió ayer viernes a un acto de homenaje por su cumpleaños 95 en su primera aparición en público desde que EEUU anunciara, el pasado 20 de mayo, la imputación del líder cubano por el derribo en 1996 de dos aviones civiles en aguas internacionales, pertenecientes a la organización de exiliados cubanos "Hermanos al Rescate".
Castro ha recibido los elogios del presidente del país, Miguel Díaz-Canel, durante una ceremonia en el Teatro Karl Marx de La Habana donde el mandatario ha descrito al hermano de Fidel como un guía nacional en un momento que "la patria vive horas cruciales, amenazada como nunca antes por el imperialismo", en referencia al bloqueo de EEUU que está asfixiando al país.
"En los primeros cinco meses del año Cuba solo ha recibido un barco de combustible, de 40 que habría demandado en ese período", ha lamentado Díaz-Canel antes de recordar una segunda orden ejecutiva norteamericana, ya en mayo, "cargada de amenazas, de sanciones, decomisos, multas a cualquier empresa, banco, institución o persona que comercie o invierta en Cuba". Para Díaz-Canel, estos actos suman hacia un "un acto de genocidio que impone terribles limitaciones a la vida cotidiana de nuestro pueblo".
Frente a esta crisis emerge la figura de Raúl Castro como identidad nacional y héroe de la revolución. "Raúl es Cuba y a Cuba no se toca", ha proclamado el presidente cubano. "No se toca mientras queden una cubana o un cubano dignos con vida para poner escudo donde el enemigo pretenda poner la bala", ha añadido.
Díaz-Canel ha terminado un discurso con tintes historicistas (también ha conmemorado el 65 aniversario de la creación del Ministerio del Interior y el desmantelamiento de la operación 'Patty', orquestada por EEUU, para matar precisamente a los hermanos Castro) con un llamamiento a "la paz" y al diálogo.
"Cuba no provoca, no agrede ni desafía. Seguimos apostando por un clima de entendimiento con Estados Unidos sobre la base del respeto mutuo, a pesar de nuestras diferencias, como se demostró que sí es posible", ha zanjado el presidente.