Santiago 9 Abr. (ATON) -
La agresión a la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, en la Universidad Austral en Valdivia no dejó indiferentes a rectores y autoridades del sistema, quienes manifestaron su preocupación por la evolución del clima de violencia en los recintos educacionales.
La agresión a la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, en la Universidad Austral en Valdivia no dejó indiferentes a rectores y autoridades del sistema, quienes manifestaron su preocupación por la evolución del clima de violencia en los recintos educacionales.
En declaraciones a El Mercurio, la subsecretaria de Educación Superior, Fernanda Valdés, condenó la agresión y remarcó que hacemos un llamado a todos los espacios educativos, a sus autoridades, directivos y estudiantes a recuperar el respeto como base mínima de convivencia. No permitiremos que la violencia se normalice en los espacios donde se debe formar el futuro de Chile .
Puntualizó, además, que la violencia contra cualquier persona nos degrada a todos y, cuando además se dirige contra una autoridad, erosiona de manera patente la convivencia democrática .
En tanto, el recién asumido rector de la U. San Sebastián que también cuenta con una sede en Valdivia , Carlos Williamson, describió el hecho como un mal síntoma que está afectando a nuestra educación escolar y universitaria. Son pocos, pero muy influyentes . Y fue tajante al señalar que basta de soluciones cosméticas. Vamos a las raíces de un fenómeno que comienza a escaparse de las manos .
En la misma línea, el titular de la U. del Desarrollo, Federico Valdés, calificó la situación como un hecho grave e inaceptable , y advierte que si no se ponen límites claros ahora, se abre la puerta a que la violencia se instale como una forma legítima de expresión en espacios que están llamados, precisamente, a lo contrario (...). Cuando la violencia reemplaza al diálogo, la universidad deja de ser universidad. Lo ocurrido es grave y exige una respuesta firme .
A su vez, la rectora de la U. Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), Solange Tenorio, expresó que ninguna diferencia justifica la violencia, ni física ni verbal. Como sociedad, tenemos el deber de resguardar el diálogo, el respeto y el entendimiento como base de la convivencia democrática .
Por su parte, Juan Eduardo Vargas, quien encabeza la U. Finis Terrae, señaló que la situación es en extremo preocupante, porque cuando la violencia empieza a normalizarse, se debilita la convivencia y el diálogo, que son esenciales en una universidad y en la vida democrática. En este sentido, si no existen claras consecuencias, estos hechos pueden volverse más frecuentes; pero si las instituciones actúan con decisión, será posible encauzar estas situaciones y fortalecer la convivencia .
Además, la rectora Marisol Durán, de la U. Tecnológica Metropolitana (UTEM), indicó que cuando la violencia irrumpe, no solo se daña a quien la sufre, sino que se debilita el sentido mismo de comunidad que debemos resguardar ( ). Educar también es enseñar a convivir. Y en nuestras universidades, la violencia no tiene cabida .
En tanto, Emilio Rodríguez, presidente del Consejo de Rectores (CRUCh), planteó que manifestamos nuestro más profundo rechazo e instamos también a las comunidades universitarias, que tienen un rol fundamental en el desarrollo y la generación de una convivencia social armónica, a que asumamos el desafío que significa trabajar en un marco de diversidad, con respeto por las distintas opiniones, posiciones, siendo, por cierto, nuestras instituciones las llamadas a ser de alguna manera garantes del desarrollo social, cívico, en todas sus dimensiones .
Finalmente, el rector de la U. Técnica Federico Santa María y presidente de la Red G9, Juan Yuz, enfatiza que debemos seguir velando por mantener entornos en que el respeto mutuo, el razonamiento y la discusión de alto nivel sean las bases de nuestra convivencia social .