Santiago, 9 de marzo de 2024 El Gobierno da inicio oficial al Censo de Poblacion y Vivienda 2024 Dragomir Yankovic/Aton Chile - DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE
Santiago 10 Jun. (ATON) -
La Contraloría dio a conocer que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) contrató a 16 personas que contaban con antecedentes penales, por estafa, robo, hurto, lesiones y tráfico de drogas para cumplir funciones en el Censo de Población y Vivienda 2024.
La Contraloría General de la República dio a conocer que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) contrató a 16 personas que contaban con antecedentes penales, por estafa, robo, hurto, lesiones y tráfico de drogas para cumplir funciones en el Censo de Población y Vivienda 2024.
En el informe se detalla que 6 de las 16 personas contratadas presentaron certificados de antecedentes donde, si bien éstos indicaban condenas, la empresa encargada al momento de recibirlos no cumplió con su deber de validarlos ante el Servicio de Registro Civil e Identificación, por lo que no advirtió que dichas personas tenían condenas.
Asimismo, se evidenció que en otros 10 casos, el organismo directamente no acreditó que haya requerido tales certificados al realizar las contrataciones.
La Contraloría advirtió que el INE contrató a 14 extranjeros que no estaban habilitados para trabajar en el país. En detalle, 5 de ellos son exresidentes definitivos o temporales/transitorio, a los que se les revocó la residencia por diversos motivos; uno de ellos mantenía pendiente una expulsión administrativa del país.
Por otra parte, la institución no acreditó que más de 130 personas contratadas contaran efectivamente con los antecedentes educacionales requeridos para los cargos de Coordinador de Local Censal y Gestor Administrativo.
Debido a estas faltas de control, el INE no aplicó multas a favor del Fisco por $131.972.500 a las empresas contratadas para el reclutamiento y selección de los trabajadores para cumplir funciones en el Censo 2024.
La Contraloría estableció que una exasesora contratada por la institución participó como experta en la comisión evaluadora de la licitación adjudicada, pese que era represente legal de una de las empresas intervinientes.
Asimismo, se detectó que el servicio no pudo acreditar que 515 censistas hayan realizado efectivamente las tareas encomendadas, "lo que implica una falta de supervisión y control de los censistas".
Junto con ello, se detectó a 267 personas que prestaron servicios en el INE para la ejecución del censo y que, entre marzo y junio de 2024, se encontraban simultáneamente contratadas por otras instituciones públicas. Estas personas no declararon dicha situación, pese a que estaban obligadas a hacerlo mediante declaraciones juradas simples presentadas al INE. Por ello, la Contraloría remitirá los casos al Ministerio Público.
Además, se constató que el organismo de estadísticas suscribió 77 contratos de arriendo destinados a oficinas y locales censales a nivel nacional, sin contar con fundamentos técnicos o formales que respaldaran el motivo para ello, ni que justificaran la selección de los inmuebles sobre otras opciones más favorables.
En este contexto, se advirtió que cinco de los contratos de arriendo tuvieron una duración de hasta 12 meses, cuando el Censo duró aproximadamente sólo 5 meses, verificándose un pago no justificado de $49.430.231.
También se verificó que el INE, el 1 de mayo de 2024, pagó a nivel nacional $134.243.088 para el traslado de funcionarios y censistas, sin embargo, el servicio no realizó labores censales ese día que justificarían dicho pago.
Finalmente, se estableció que la entidad a cargo del proceso censista no planificó el destino de los 4.588 computadores y 37.529 smartphones adquiridos para el proceso 2024, por lo que, tras la actividad los equipos estuvieron 5 meses en bodegas arrendadas. Al 7 de noviembre de 2025, aún permanecían almacenados 484 computadores y 29.226 smartphones en la Subsecretaría de Bienes Nacionales.
Medidas de Contraloría
La Contraloría ordenó al INE instruir un sumario administrativo para determinar las eventuales responsabilidades que pudieran derivar de las situaciones detalladas en el informe.
El ente fiscalizador ya formuló un reparo por $315.645.819 y se está analizando la reevaluación presentada por la entidad auditada respecto del pago sin justificación por $166.356.508 por las labores que pagó a los censistas, pero que no logró acreditar su efectiva realización.
Finalmente, se le dio un plazo de 60 días hábiles a la Subsecretaría de Bienes Nacionales para el destino de los computadores y smartphones almacenados.
El informe fue remitido al Ministerio Público.