Santiago 4 Feb. (ATON) -
La empresa informó un máximo histórico de delitos y advirtió sobre bandas cada vez más organizadas y violentas.
El inédito valor que ha alcanzado el cobre en los mercados internacionales comienza a tener efectos colaterales en el país. Así lo evidencian las cifras entregadas por CGE, que durante 2025 registró el mayor número de robos de cables de su historia, en un año marcado por precios récord del metal rojo.
De acuerdo con el balance de la distribuidora eléctrica, el año pasado se contabilizaron 1.426 episodios delictuales asociados a la sustracción de cables de cobre desde sus instalaciones, más del doble de los 774 casos registrados en 2024. En total, los delincuentes robaron 420 kilómetros de cable, una extensión equivalente en términos físicos a la distancia entre Santiago y Ovalle o entre Santiago y Chillán.
Estos ilícitos dejaron sin suministro eléctrico a más de 265 mil clientes a lo largo del país y afectaron tanto redes de distribución como de transmisión, dentro de la zona de concesión de la empresa, que se extiende desde Arica y Parinacota hasta La Araucanía y abastece a más de 3,3 millones de personas.
Lamentablemente, en 2025 marcamos un nuevo récord en este tipo de delitos, lo que es muy preocupante , reconoció el director de Operaciones de CGE, Víctor Balbontín.
El impacto no solo se refleja en la continuidad del servicio, sino también en los costos. Según informó la compañía, durante 2025 se destinaron más de $5.570 millones a la reparación de infraestructura dañada o destruida como consecuencia de estos robos, tanto en distribución como en transmisión.
Desde CGE advierten que el fenómeno da cuenta de un cambio en el perfil del delito. En junio de 2025, la Policía de Investigaciones realizó un operativo en la Región Metropolitana que permitió incautar más de siete toneladas de cable robado desde instalaciones de la empresa, lo que evidencia el nivel de organización de las bandas delictuales que cometen estos ilícitos , señaló la firma.
Balbontín apuntó a la necesidad de un mayor control y sanción frente a este escenario. Creemos que es necesario que las autoridades refuercen las medidas y las penas frente a un delito que ha cambiado su comportamiento. Como compañía realizamos las denuncias correspondientes, pero es fundamental perseguir y desarticular a estas bandas, ya que su accionar afecta directamente a miles de familias a lo largo del país , sostuvo.
El ejecutivo agregó que la situación se ha vuelto cada vez más compleja y peligrosa. Los delitos se han vuelto más violentos y recurrentes, con bandas organizadas que utilizan equipamiento como camiones, camionetas y otros vehículos, y que además están armadas, atacando puntos de manera reiterada, lo que hace imposible y extremadamente riesgoso enfrentarlos , advirtió.
El fuerte aumento de estos robos coincide con un escenario excepcional para el cobre. En los últimos meses, el precio del metal ha superado la barrera histórica de los US$6 por libra y, según proyecciones de Cochilco, el valor promedio del cobre en 2026 alcanzaría los US$4,9 por libra, un nivel inédito.
A nivel regional, las zonas más afectadas durante 2025 fueron Coquimbo, con 137.687 metros de cable robado; Maule, con 63.177 metros; Biobío, con 45.494 metros; Metropolitana, con 38.675 metros; O Higgins, con 28.506 metros; y Tarapacá, con 27.945 metros. Más atrás se ubicaron Ñuble, Antofagasta, Arica y Parinacota, Atacama, La Araucanía y Valparaíso.
Desde la empresa advierten que, mientras el cobre mantenga precios históricamente altos, el riesgo de que este tipo de delitos continúe en aumento seguirá siendo una amenaza directa para la seguridad del suministro eléctrico en el país.