Santiago 31 Ene. (ATON) -
El alcalde de Ñuñoa criticó duramente la gestión del recinto tras los desmanes protagonizados por barristas en el duelo entre Universidad de Chile y Audax Italiano.
Los incidentes registrados en el Estadio Nacional durante el duelo entre Universidad de Chile y Audax Italiano, válido por la primera fecha de la Primera División, reactivaron las críticas del alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, a la forma en que se gestiona el principal recinto deportivo del país. Barristas protagonizaron desmanes e incendios en la galería sur, lo que obligó a un nuevo despliegue policial y generó molestias en el entorno residencial.
A través de su cuenta en X, el jefe comunal cuestionó duramente la administración del Estadio Nacional. La forma en que se está administrando el Estadio Nacional es simplemente un desastre , escribió, apuntando a la reiteración de hechos de violencia en eventos masivos.
Sichel agregó que los problemas se repiten sin soluciones de fondo. Ayer otra vez no pueden controlar la violencia, fuegos artificiales y desastres al interior...Pagan los justos que viven en el barrio y les avisan horas antes que van a quedara encerrados, por los pecadores, que arriendan el estadio y no pueden garantizar su uso tranquilo , sostuvo.
En esa misma línea, acusó falta de responsabilidades tras los hechos ocurridos. Nadie se querella. Nadie entrega las imágenes. Nadie persigue a los violentos o ilegales. Nadie se hace responsable. Esto tiene que terminar ahora, cambiar administración y uso , enfatizó el alcalde.
No es la primera vez que el jefe comunal manifiesta reparos frente a la gestión del recinto. En semanas anteriores, y en el contexto de los conciertos de Bad Bunny, Sichel ya había cuestionado a la administración del estadio por los cierres de calles, la instalación de vallas perimetrales y los controles de identidad aplicados a vecinos del sector.
Ese conflicto derivó en la presentación de un recurso de protección contra el Instituto Nacional del Deporte, acción que fue declarada inadmisible el pasado 20 de enero por la Corte de Santiago.
En paralelo, y producto de los disturbios del viernes, cuatro barristas fueron detenidos por personal de Control de Orden Público de Carabineros de Chile. Este sábado fueron formalizados y quedaron con la medida cautelar de prohibición de ingreso a estadios por un plazo de 60 días, periodo durante el cual se extenderá la investigación.