Santiago 12 Ene. (ATON) -
El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, pidió una reunión con el presidente electo, José Antonio Kast, para abordar la problemática por los espectáculos que se realizan en el Estadio Nacional.
El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, pidió una reunión con el presidente electo, José Antonio Kast, para abordar la problemática por los espectáculos que se realizan en el Estadio Nacional.
En conversación con Emol, Sichel dijo que se está gestionando una reunión con el mandatario electo para buscar solucionar la problemática, cita que espera sea antes del inicio del Gobierno en marzo.
El alcalde sostuvo que medida no solo habría dejado encerrados en sus casas a los vecinos de la zona, sino que calificó como "absurda" la forma en que se está administrando el estadio, y pidió que se incorpore a la municipalidad en las decisiones.
En esta línea, adelantó que conversará con Kast sobre la creación de un "directorio de administración del Estadio Nacional", donde municipalidad sea parte.
"Aquí debería haber un directorio en que al menos participe el municipio de Ñuñoa, que haya una coadministración. Hoy día hay autónomos administradores del Instituto Nacional del Deporte que no sufren un impacto por el uso del estadio", añadió.
La propuesta incluye que las atribuciones que tendría el directorio serían determinar "cuándo y cómo se arrienda el estadio" y "qué parte de los ingresos que genera se reinviertan" en el mismo recinto.
"Los incentivos se pusieron en arrendar más el estadio y eso hace que ahora, solo entre noviembre de 2025 y enero de 2026, hayamos tenido casi seis veces la cantidad de eventos que tuvimos el año pasado en el estadio de más de cincuenta mil personas", asegura Sichel.
El jefe comunal aseguró que "como se ha ido arrendando más de lo lógico, el impacto en los vecinos es gigante, pero, además, por protocolos de seguridad, el estadio se ha ido como expendiendo. Ya no es solo el estadio, sino que cierran las calles, impiden el tránsito vehicular, limitan el acceso a los vecinos. En el fondo, literalmente, toman como rehenes las casas de las personas".
Y detalló que el estadio "pasó de generar por arriendo cerca de 1.000 millones en los últimos cuatro años a más de 4.000 millones este año y, por lo tanto, ha obtenido una cantidad de ingresos mucho mayor que lo que tenía antes por estos arriendos".
"Hoy día es una vergüenza cómo están sus alrededores, y no ha significado ningún beneficio para los que viven alrededor del recinto (...) La idea es que nunca más cuando haya eventos masivos el realizador de eventos masivos se pueda tomar la calle", argumentó Sichel.