Santiago 9 Feb. (ATON) -
El Servicio de Impuestos Internos (SII), a través de su Dirección Regional de Valdivia, interpuso una querella en contra de dos empresarios chinos que operaban como representantes legales de un mall chino por usos de facturas falsas y uso indebido de crédito IVA.
El Servicio de Impuestos Internos (SII), a través de su Dirección Regional de Valdivia, interpuso una querella en contra de dos empresarios chinos que operaban como representantes legales de un mall chino por usos de facturas falsas y uso indebido de crédito IVA, los que produjeron un perjuicio fiscal de $310.753.000.
La acción judicial, presentada ante el Juzgado de Garantía de Valdivia, se basa en un proceso de recopilación de antecedentes mediante el cual el SII pudo descubrir una sofisticada red de 20 empresas fantasmas que operaban de forma coordinada para facilitar el uso documentos tributarios falsos.
El trabajo fiscalizador permitió establecer que, durante los períodos tributarios de febrero, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2023, y de enero a junio de 2024, los querellados registraron y declararon 163 facturas electrónicas falsas de operaciones inexistentes.
Estas maniobras les permitieron aumentar artificialmente los créditos fiscales del IVA, generando un perjuicio de $128.354.512.Además, pudieron declarar costos y gastos falsos en el Impuesto a la Renta de los años tributarios 2024 y 2025, causando un perjuicio de $182.398.489.Con ello, los querellados pretendían disminuir ilegalmente su carga tributaria mediante documentos de 20 proveedores falsos.
La Dirección Regional de Valdivia del SII desarrolló un acucioso proceso de fiscalización que combinó análisis tecnológico avanzado, verificaciones en terreno y coordinación interinstitucional. Los fiscalizadores del SII detectaron que múltiples empresas proveedoras utilizaban las mismas direcciones IP (Protocolo de Internet) para emitir facturas y declarar impuestos.
En coordinación con las direcciones regionales metropolitanas, se verificaron los domicilios declarados por los supuestos proveedores, constatándose que operaban desde oficinas virtuales sin infraestructura física y donde no fueron ubicados en los domicilios registrados. También carecían de bodegas o espacios para almacenar mercadería y no contaban con trabajadores contratados.
Asimismo, el SII, como parte de su trabajo colaborativo, realizó cruces de información vía oficio con la Tesorería General de la República, confirmando que ninguna de las 20 empresas registró pagos de impuestos aduaneros, además de ratificar con el Servicio Nacional de Aduanas, que durante el periodo investigado no se registraron importaciones. Esto resultó fundamental para demostrar que las mercaderías supuestamente vendidas no tenían origen verificable.
Para Marcelo Freyhoffer, subdirector jurídico del SII, este trabajo de coordinación interno y externo y la posterior presentación de la acción judicial, nos permite como Servicio asegurar el correcto cumplimiento tributario y sancionar a quienes buscan deliberada y concertadamente, defraudar al sistema tributario, perjudicando con ello a todos los habitantes de nuestro país .