Santiago 16 Mar. (ATON) -
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido que a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) le espera un "muy mal futuro" si no colabora con reabrir el estrecho de Ormuz, enclave estratégico del comercio internacional de petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido que a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) le espera un "muy mal futuro" si no colabora con reabrir el estrecho de Ormuz, enclave estratégico del comercio internacional de petróleo.
"Es lógico que quienes se benefician del estrecho ayuden a garantizar que no ocurra nada malo allí", ha considerado el mandatario norteamericano en una entrevista con el periódico británico 'Financial Times' en la que ha apuntado a China y Europa como especialmente dependientes del petróleo de la zona. Por todo ello, ha asegurado, "si no hay respuesta" de estos o la misma es "negativa", el futuro de la OTAN será "muy malo".
El inquilino de la Casa Blanca ha realizado estas declaraciones poco más de un día después de haber instado a países como China, Japón, Francia, Corea del Sur o Reino Unido a acompañar a navíos estadounidenses en una misión naval internacional para desbloquear el estrecho de Ormuz, coyuntura que ha desatado una escalada de precios elevando el coste del barril de Brent, referencia en los mercados europeos, a los 106 dólares.
Trump añadió que su Administración se encuentra en conversaciones con "unos siete países" de cara a la referida misión naval internacional, al tiempo que ha subrayado que "recordará" si recibe o no apoyo del primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer.
También dijo que China "también debería ayudar" en el desbloqueo de Ormuz porque, ya que "el 90% del petróleo que consume procede del estrecho". El líder estadounidense ha advertido que podría llegar a posponer la cumbre prevista con el presidente de China, Xi Jinping, si Pekín no apoya a Estados Unidos a ese respecto.
Trump tenía previsto comenzar el próximo 31 de marzo una visita oficial de tres días a China, durante la cual mantendría una reunión con su homólogo en el gigante asiático, en una muestra de acercamiento de relaciones, tras meses de tensión por la guerra arancelaria declarada a principios de año por el mandatario norteamericano.
Este mismo domingo, una delegación de Pekín y otra de Washington han mantenido una reunión en París sobre "temas económicos y comerciales de interés mutuo", de acuerdo con un comunicado del Ministerio de Comercio chino, recogido por la agencia oficial de noticias china Xinhua.