Santiago 31 May. (ATON) -
"Estamos cerca de un muy buen acuerdo, y si podemos cerrarlo, perfecto. En caso contrario, vamos a terminarlo de otra manera", declaró el mandatario durante una entrevista para la cadena Fox News (en la foto).
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Washington se encuentra próximo a alcanzar un acuerdo con Teherán sobre su programa nuclear y defendió que las negociaciones avanzan en la dirección deseada por su administración, al tiempo que advirtió de que mantiene abierta la posibilidad de una respuesta militar si las conversaciones no prosperan.
"Estamos cerca de un muy buen acuerdo, y si podemos cerrarlo, perfecto. En caso contrario, vamos a terminarlo de otra manera", declaró el mandatario durante una entrevista para la cadena Fox News (en la foto).
El presidente norteamericano señaló, además, que Teherán está cediendo gradualmente a las exigencias estadounidenses y ha asegurado que las autoridades iraníes habrían renunciado incluso al desarrollo de armas nucleares.
Trump ha apuntado que su Gobierno está consiguiendo "poco a poco" los resultados que persigue, si bien las negociaciones avanzan lentamente debido a la firmeza de la parte iraní en la mesa de diálogo. "Son negociadores muy duros. Lleva mucho tiempo. No tengo prisa. Si uno tiene prisa, no va a llegar a un buen acuerdo", señaló.
Así las cosas, el magnate neoyorquino ha insistido en que la prioridad sigue siendo alcanzar una solución pactada, pero ha subrayado que Estados Unidos recurrirá a la fuerza si no logra sus objetivos mediante la diplomacia. "Estamos logrando un gran acuerdo; de lo contrario, volveremos atrás y lo terminaremos militarmente", sentenció.
Durante la misma entrevista, Trump justificó nuevamente la actuación de Washington frente a Teherán y ha argumentado que las operaciones militares llevadas a cabo por Estados Unidos han impedido que el país persa adquiera armamento nuclear. "Si no los hubiéramos atacado con bombarderos B-2 hace nueve meses, ahora mismo tendrían un arma nuclear", insistió.
Reconoció, además, que ha evitado atacar una parte significativa de la estructura militar iraní al considerar que sus Fuerzas Armadas son "bastante moderadas". "Hemos dejado a sus Fuerzas Armadas en paz", indicó, antes de argumentar que en conflictos anteriores se cometieron errores al destruir por completo las capacidades de un país, dificultando su reconstrucción durante décadas.
Ligado a lo anterior, el presidente estadounidense hizo autocrítica sobre las intervenciones militares pasadas de Estados Unidos en Oriente Próximo y comparó la actual guerra con Irán con la invasión de Irak de 2003. "Lo hicimos fatal. Fue una auténtica tontería. No deberíamos haber estado allí en primer lugar", dijo en referencia a Irak, antes de añadir que "tampoco deberíamos haber estado en Irán".
No obstante, y pese a estas críticas, Trump defendió la necesidad de actuar frente a las capacidades nucleares iraníes y reiteró que la situación actual sería "completamente diferente" si Estados Unidos no hubiera intervenido contra las instalaciones de la República Islámica.